viernes, 22 de marzo de 2013

¿Qué es una carcinomatosis peritoneal?

Curiosamente ha coincidido este diagnóstico en dos pacientes que a su vez son familiares de compañeras que trabajan conmigo. En los dos casos estaban asintomáticos y llevaban una vida absolutamente normal. Cuesta entender cómo se produce una situación de este tipo y por qué no suele producir sintomatología. Con este "post" intentaré aclarar conceptos y explicar las opciones de tratamiento.
La carcinomatosis peritoneal es una forma de diseminación intraabdominal, a través del peritoneo de los tumores malignos gastrointestinales y ginecológicos y también de los sarcomas abdominopélvicos, con o sin evidencia de metástasis.
Existe una gran variedad individual en la magnitud de la carcinomatosis peritoneal, desde pequeños nódulos superficiales cercanos al tumor primario hasta una completa ocupación de la cavidad abdominal por grandes depósitos tumorales invasivos.
Tradicionalmente, la carcinomatosis peritoneal ha sido considerada un estadio avanzado e incurable de la enfermedad, únicamente subsidiaria de quimioterapia paliativa, con o sin cirugía reductora de la masa o masas tumorales (debulking). Sin embargo, diversos estudios llevados a cabo desde los años 80 sugieren que la carcinomatosis peritoneal debe plantearse como un estadio locorregional (es decir, localizado) y que una siembra peritoneal limitada puede ser curada (hasta en un 40% de los casos de origen gastrointestinal) usando una combinación de cirugía citorreductora (eliminación máxima de todos los implantes tumorales encontrados en la cavidad abdominal) y quimioterapia intraperitoneal intraoperatoria (durante el acto operatorio) hipertérmica (con calor).
El grupo de enfermos en el que el peritoneo es la única localización metastásica de un tumor primario controlado o controlable, son los que pueden beneficiarse del tratamiento con intención curativa de la carcinomatosis peritoneal si la resección es completa o casi completa desde el punto de vista macroscópico (es decir lo que el ojo ve).
El carácter invasivo o no invasivo del tumor sobre la superficie peritoneal resulta también un factor determinante en el manejo de la carcinomatosis peritoneal.
Se consideran tumores no invasivos: el pseudomixoma peritoneal, los sarcomas grado I o el mesotelioma peritoneal mínimamente invasivo, pueden ser completamente citorreducidos pese a presentarse con grandes masas. Del modo contrario, los tumores invasivos pero que inflitran lugares anatómicos cruciales de difícil extirpación, como el intestino delgado y su meso (su membrana) o la vía biliar, tendrán un mal pronóstico.
Los tumores susceptibles de tratamiento radical combinado de la carcinomatosis peritoneal son, según diferentes grados de evidencia alcanzados en la actualidad:
  • Carcinomas epiteliales de ovario
  • Cáncer colorrectal
  • Cáncer gástrico
  • Mesotelioma peritoneal difuso
  • Pseudomixoma peritoneal
  • Sarcomatosis peritoneal
Será preciso aplicar quimioterapia intraperitoneal en los siguientes casos:
  • Contaminación neoplásica intraoperatoria (se han esparcido células cancerosas al manipular el tumor en el acto quirúrgico)
  • Afectación de ganglios linfáticos en los límites de resección
  • Márgenes positivos de resección (en el microscopio no se ve margen de tejido sano alrededor del tumor)
  • Cáncer perforado (el tumor está roto o fraccionado)
  • Implantes peritoneales confirmados mediante biopsia
  • Afectación ovárica
  • Invasión de órganos o estructuras vecinos (intestino delgado, pared de la pelvis, etc)
  • Carcinomatosis peritoneal con un indice menor o igual a 10

Los motivos por los cuales esta enfermedad se comporta de forma tan silente es porque suele tratarse de una diseminación "en sábana" a través de esa membrana que conocemos como peritoneo. Además la cavidad abdominal es un espacio muy distensible y muchas veces no da síntomas hasta que la masa abdominal es lo suficientemente grande para comprimir algún órgano: intestino, estómago, vía biliar, vejiga, etc. No todos los casos serán susceptibles de esta técnica, pues dependerá del estado general del paciente, la extensión tumoral, el tipo de tumor, etc; pero es una opción que podemos poner sobre la mesa.  

Les dejo aquí con varios enlaces relacionados con el tema: