lunes, 2 de septiembre de 2013

Lipdubs, flashmobs y cintas de video




Desde los tiempos de Lumière, el medio de expresión audiovisual se ha convertido en un importante referente para explicar historias y mover conciencias. El séptimo arte nos ha dado grandes emociones, ilusiones y reflexiones. Muchas veces lo hace divirtiéndonos y entreteniéndonos. A los nuevos tiempos le corresponden también nuevos formatos de expresión artística de carácter más "amateur". No por ello dejan de carecer de belleza y expresión artística de calidad. Pueden incluso tener la facilidad de conducirnos hacia un mensaje constructivo, reivindicativo o simplemente pueden hacernos valorar la capacidad del ser humano para reinventarse y crear. Algo intrínsecamente humano.

Voy a poner tres ejemplos. El primero es un lipdub o "doblaje de labios" elaborado en la planta de oncohematología del Hospital de Niños de Seattle interpretando la canción de Kelly Clarkson "Stronger" (Más fuerte). Todo un ejemplo de imaginación, de superación y de expresar al mundo su alegría en la adversidad que afortunadamente también la tienen estos niños y que no se la debemos negar nunca.




El segundo es uno de los mejores flahmob  ("multitud instantánea") que he visto por su magnífica puesta en escena en la estación de Artwerp en Bélgica. Me maravilla ver a tanta gente capaz de hacer algo tan sorprendente y bien hecho en un medio que parece improvisado, pero que probablemente tiene una cuidada preparación previa. También hay otros flasmobs como el hecho en el Royal Victoria Hospital para celebrar el día de la enfermería oncológica o el realizado en Burgos  por un Comercio Justo. 




El tercero y último es una cinta de video (aunque el formato del video sea digital) del psicólogo clínico Fidel Delgado que nos explica en primera persona aprovechando recursos que utiliza habitualmente en sus charlas, para contar el accidente de coche que sufrió junto a su esposa a mediados de mayo de este año que lo tuvo "fuera de combate" durante algunos meses. Ahora ya, casi completamente recuperado, nos cuenta su experiencia de forma sencilla, simpática, original y siempre sorprendente. Un ejemplo de autosuperación. Siempre es de agradecer.