viernes, 4 de octubre de 2013

Cineterapia oncológica: Quimio. (Chemia) Polonia. Pawel Lozinski, 2009


En el Hospital de Día de la Clínica Oncológica de Varsovia todo el mundo charla. Conversar parece parte del tratamiento, hablar con el vecino de la cama de al lado sobre la medicación prescrita. Hombres, mujeres, ancianos y niños intercambian remedios naturales mientras comparten preocupaciones y se dan consejos. Un padre quiere vivir suficiente como para ver la tesis de su hijo acabada, otro espera asistir a una boda con ilusión, una madre embarazada piensa en cómo será conocer a su hijo. Hablan de sus miedos, sus remordimientos y de las mentiras que explican a los más cercanos para que sufran menos. Momentos ordinarios se magnifican en primeros planos: una sonrisa, una lágrima, una mirada de ilusión. Para algunos, éstas serán sus últimas charlas. Para otros, pasarán a ser el recuerdo más amable de aquella época de hospital y enfermedad.

Quimio narra, con el realismo que caracteriza los documentales del director polaco Pawel Lozinski, cómo piensan, qué sienten y cómo viven los enfermos (reales) de la Unidad de Oncología del Hospital de Varsovia. Una película de género social en formato documental.

Diferentes pacientes, hombres y mujeres de edades diversas, se encuentran en una sala de tratamiento de quimioterapia mientras luchan para vencer al cáncer. Pasan horas, días y semanas compartiendo sus experiencias con la enfermedad, sus dudas y sus miedos: ¿Hasta cuándo viviré? ¿Qué es lo qué pasará? Pero también y sobre todo hablando sobre las cosas más cotidianas de su día a día.

Trazos de vida consciente son el hilo conductor del filme. Un padre espera poder ver la tesis de postgrado acabada de su hijo. Kasia padece una enfermedad de Hodgkin y enseña orgullosa la foto de su hijo de 6 meses. Krystztof y su madre bromean sobre el dinero que ahorraran en espuma de afeitar.

Los problemas universales se convierten en únicos y transcendentales cuando hay la posibilidad de que la vida termine antes de lo que esperabas. Y, a la vez, las ilusiones cotidianas, pospuestas para cuando termine el tratamiento, tienen más fuerza que nunca.

Quimio es un documental construido mediante de secuencias en primer plano con el objetivo de mostrar la realidad de una forma muy cercana, hasta intimar con el espectador, a quien se le otorga la confianza y confidencialidad de todo aquello que se dice. La cámara se convierte en testimonio prácticamente invisible de diálogos conmovedores. De vez en cuando, un plano general del exterior a través de la ventana, recuerda que la vida continúa. El único sonido del documental es la voz de los pacientes y de sus acompañantes.

Quimio es un testimonio de cómo viven y sienten los enfermos de cáncer que tienen una única certeza de futuro, la de saber que deben luchar. La misma que tenemos todos, pero con un reto extra: el de vencer una batalla imposible de posponer.