jueves, 15 de mayo de 2014

Un día cualquiera en el cole


Hace unos días, con motivo de las semanas de las profesiones, tuve que dar una charla en el colegio de mis hijas concretamente en la clase de la más pequeña, de 7 años, sobre mi profesión. Aunque como madre estoy familiarizada con las reacciones de los niños, tener un auditorio de estas características no deja de ser un pequeño desafío. No sólo has de ir preparada, sino tener grandes dotes de improvisación.

Me presenté como médico y como mamá de una de las compañeras de la clase. Les nombré mi especialidad, que como es lógico les sonaba a chino, pues sí ya es difícil que te entiendan los adultos, imagínarse lo que puede ser para los niños. 

Comencé para captar su atención formulando preguntas, fomentando la participación de los pequeños:

Pregunta: 
¿Alguien sabe lo que es el cáncer?

Respuestas:
- Unas células del cuerpo que se ponen muy nerviosas
- Una enfermedad muy difícil de curar
- Una enfermedad que tuvo mi tío, mi abuelo, etc.

Pregunta: 
¿Sabéis cómo se cura el cáncer?

Respuestas: 
- Con unas pastillas
- Con una operación
- Con unas medicinas que te hacen caer el pelo

No van desencaminados los chavales. A partir de ese punto de partida les expliqué que el cáncer es una enfermedad en las que un grupo de células crecen de forma descontrolada rompiendo todas las barreras que se encuentran a su paso en el órgano donde se encuentran situados. Estas células descontroladas pueden a su vez desprenderse del tumor original e invadir vasos linfáticos o vasos sanguíneos, siendo transportadas por la sangre hasta lugares lejanos donde crecen y forman las metástasis. 

Luego les conté que básicamente existían tres tratamientos contra esta enfermedad: la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. 

Aquí empecé a entrar en materia sobre lo que es la radioterapia y el uso clínico de las radiaciones ionizantes a través de ejemplos sencillos y muy visuales. Les llevé una máscara termoplástica para que entendieran lo importante que es mantener inmovilizada la zona a tratar. Luego les puse el fantástico video de dibujos animados "One of a kind" que es fantástico para ellos y aunque esté en inglés lo entendieron perfectamente. 

Finalmente les dejé un turno de preguntas en el que ellos me preguntaron por cánceres padecidos por gente famosa o de familiares cercanos. He de decir que fue una bonita y constructiva experiencia, pues no deberíamos nunca perder la visión espontánea, natural y sencilla con que los niños ven a esta enfermedad que en muchas ocasiones tratamos de ocultarles.

Invito a mis lectores a que nunca abandonen al niño que llevan dentro. Les dejo con este simpático video "happy" que muestra ese espíritu positivo que tanto se echa en falta en nuestros hospitales.