miércoles, 31 de diciembre de 2014

Los colores de los amigos y el adiós a 2014



Encontré entre fotos antiguas, este documento histórico en forma de curiosa felicitación de Navidad y año nuevo hecha por mi en 1972 que seguro despertará más de una sonrisa a los lectores de este blog. Como pueden ver, los rituales navideños y los buenos deseos se repiten año tras año, cambiando el antiguo formato en papel totalmente artesanal y personalizado, enviado por correo postal, por otro formato más moderno y digital en forma de correo electrónico o mensaje por Whatsapp.

El año 2014 toca hoy a su fin. Guardamos la esperanza de que el próximo año sea mejor y nos traiga ansiadas alegrías. Siempre tenemos buenos propósitos en estas fechas, postergándolos al 1 de enero en el mejor de los casos, o quedándose en meros propósitos en el peor. No deberíamos conformarnos con las buenas intenciones, pues se quedan en eso si no pasamos a la acción. Lo mismo ocurre con la queja o el lamento. Cabe cambiar el verbo intentar por el verbo hacer. Se pueden hacer pequeñas cosas, pequeños gestos, pequeños pasos, da igual. Paso a paso se hace el camino, se avanza y se consigue ¿no crees? 

Ver el año que comienza con esperanza e ilusión es importante, pues nos mueve positivamente. Aprovechemos esos buenos deseos para alcanzar esos objetivos soñados en nuestro día a día y dejemos que la vida nos sorprenda con esos detalles que todavía no sabemos sobre lo que queremos conseguir. Para mantener viva esa ilusión hay que valorar los pequeños momentos: esa sonrisa franca de un niño, el abrazo de un amigo, un gesto o un mensaje de cariño. La ilusión también se alimenta del aprendizaje a través de la experiencia, de salir de la rutina, de hacer que la vida tome forma y armonía, de desarrollar la resiliencia o crecimiento ante la adversidad, de centrarnos en personas, de sentirse orgullosos de lo que hemos hecho y de proyectar objetivos que aunque nos resulten difíciles sean alcanzables. 

Quisiera aprovechar la ocasión para felicitar el Año Nuevo a todos mis lectores y poner de relieve los colores de los amigos. Porque los amigos son como los colores, cada uno con su matiz, su peculiaridad o singularidad bien definida. Puedo presumir de tener amigos de color verde esperanza, de azul cielo, otros amarillos como el sol, algunos rojo como el fuego, amigos también de color naranja o violeta. A todos ellos deseo darles las gracias por estar ahí empujándome a dar lo mejor...

Os espero a todos en el próximo año.

Gracias a Rosa, una lectora de este blog que me ha inspirado a través de este bonito video que define muy bien los colores de los amigos.  

¡FELIZ AÑO 2015!