viernes, 31 de enero de 2014

Cineterapia oncológica: La suerte de Emma, Alemania, Sven Taddicken.2006.




"La suerte de Emma" es una película alemana dirigida por Sven Taddicken. Narra los últimos días de Max (Jürgen Vogel), un mediocre empleado de un concesionario de coches que recibe de pronto la noticia de que padece cáncer terminal de páncreas. Ante esta situación límite, Max lo resuelve robándole dinero a su jefe y se proponiéndose a pasar los últimos días de vida en algún paraíso mexicano. Sin embargo, en un momento de desesperación decide elegir morir en un accidente de tráfico. No muere. El azar le conduce a una granja de cerdos regentada por Emma (Jördis Triebel), una muchacha arisca, solitaria y agobiada por las deudas. Emma mata a los cerdos a su manera, abrazándolos con ternura hasta que se desangran después de degollarlos. Para Emma, la llegada de Max es una suerte: es el tipo de hombre con el que siempre ha soñado y encima trae dinero. Max acaba seducido por la forma de ser de Emma y hasta se olvida de su enfermedad terminal.

La película navega entre lo obvio y lo superficial, con cierto riesgo de no complacer al espectador sin que se note, dada la simpleza de la protagonista. Emma encarna a la arquetípica mujer germana robusta, tosca y de piel clara. Resulta curioso en el filme cómo antes de matar a sus cerdos inicia un ritual de caricias y promesas de paz. Sorprendentemente después de este acto amoroso, degüella y descuartiza con una naturalidad pasmosa al animal.

Entre estas imágenes bucólicas y libres de esta peculiar y solitaria granjera, se entremezclan imágenes de Max que es diagnosticado de su cáncer de páncreas a través de una TAC. El encuentro de Max con su médico resulta un tanto artificioso, frío y melodramático pues le anuncia que padece un cáncer de páncreas avanzado sin el más mínimo sentido humano. Surge en Max una calma contenida, pues tiene que asimilar que su existencia se desmorona. Le recomiendan que siga con sus rutinas para no perder el control. Comenzará a realizar pequeñas transgresiones como invitar a cenar y ser rechazado por la recepcionista del local de compra-venta de coches donde trabaja con su amigo Hans. Toma conciencia de que ante la muerte todo se vuelve con una urgencia inaudita. Le llega de golpe y desea irse a México a pasar sus últimos días al sol. Como no cuenta con el dinero necesario, decide robar los ahorros que guarda con su amigo en el negocio, con tanta mala suerte que es descubierto por el propio Hans. En la huida a bordo de un poderoso Jaguar, Max comprenderá que todo control es inútil y que el destino implica necesariamente la imposibilidad de ir contra él. Con los ojos cerrados, Max suelta el volante y se abandona a 180 km/h. La ingrávida secuencia del accidente en cámara lenta muestra a un Max feliz, dando tumbos dentro de la cabina del automóvil, con astillas de cristal y otros objetos flotando a su alrededor. Ese accidente voluntario será el punto de inflexión de la trama.

El Jaguar destrozado cae en medio del terreno de la granja que Emma está a punto de perder por las deudas hipotecarias. Ella será quien le rescatará y le curará las heridas a Max. Se encontrará con una gran cantidad de dinero que él llevaba y la tentación se encargará del resto. Emma prenderá fuego al coche y le hará creer a todos que el fuego se inició solo y que nada se salvó. Max decide ocultarse en la granja de Emma y se ven empujados a convivir. En la película se notan los detalles del carácter opuesto de sus personalidades. Emma es vital incluso cuando mata y también es puro deseo primario. Max es un pobre fallido hombre de la ciudad, insatisfecho y moribundo. La naturaleza, sin embargo, comienza a obrar en ellos. Emma en un principio obtendrá más de un beneficio de la relación con Max, pero será este último quien claramente se quede con la mejor parte. El miedo a morir es peor que la muerte misma, le dice ella cuando le muestra cómo sacrifica a sus cerdos entre juegos y sin necesidad de sogas, tironeos ni gruñidos desesperados. La muerte entonces es apenas el punto final. Tal vez así se la pueda aceptar y hasta evaluar oportunamente su conveniencia.

En "La suerte de Emma" hay una historia de amor y un poco de comedia, conduciendo el relato plácidamente a su destino. Si bien puede decirse que el final es fácilmente predecible, no se debe dejar de reconocer que aún así la dura belleza de la película consigue mantener la capacidad de impacto. Aunque la película abuse de algunos recursos visuales, la pareja consigue hacer de Emma y Max dos personajes tremendamente humanos: tan encantadores en sus defectos y virtudes, como familiares en sus miedos y deseos. Es mérito del director Sven Taddiken es que la empatía entre ellos se dé naturalmente. Responsable también del tono equilibrado de la narración, Taddiken logra recorrer con éxito un camino difícil.



miércoles, 29 de enero de 2014

Retrato íntimo tras una pérdida



Esta es una conmovedora historia que ha mostrado su lado más hermoso a través de la fotografía. La esposa de Ben Nunery, Ali murió en el año 2011 después de una batalla con una rara forma de cáncer de pulmón. Dos años después, Ben y su hija Olivia decidieron volver a la casa que él, de donde Ali se fue el día antes de su boda. Con todo, las maletas, la casa estaba vacía, al igual que lo fue el día en que se hizo el particular reportaje fotográfico de la boda. Así que Ben convenció a su cuñada, la fotógrafa Melanie Pace, para que hiciera al igual que esas originales instantáneas de la boda, una nueva serie con su hija. 

Melanie escribió acerca del hecho de tomar el nuevo conjunto de fotos de Ben y Olivia en su blog: 
"Él me pidió que tomara fotos de él y Olivia en su casa vacía tal como lo hicimos en el día en que se casó con Ali, hace cuatro años y medio. Así es, ha llegado el momento de que Olivia tenga un patio para jugar, una casa más grande donde sus juguetes pueden tener un lugar dedicado a su propia casa y en un buen colegio cerca. El viernes Ben entregó las llaves y se fue de la casa de la que guarda tantos recuerdos inolvidables. El lugar donde se puede, literalmente, sentir la presencia de mi hermana al segundo que entras por la puerta. Heck, se sirvió en la fabricación de ese lugar su hogar y cada centímetro de ella estaba hecho a la perfección ¿A quién estoy engañando?"

Las fotos de boda de Ben Nunery y Ali se tomaron en la casa que iba a ser testigo de su vida juntos. Sin muebles, vacía y llena de luz, como un lienzo en blanco que se llenaría de recuerdos y de color según fueran envejeciendo. Pero no pudo ser así.

Apenas dos años después de haberse casado, Ali fallecía de un cáncer de pulmón en 2011, con 31 años, y dejando atrás no sólo a su marido, sino también a su hija Olivia, de casi un año.

Ahora, padre e hija han decidido dejar aquella casa, según ha contado a la NBC, pero no sin antes rendir el más tierno y triste de los homenajes tanto a los recuerdos que guarda el hogar donde Ben y Ali empezaron su vida juntos como, especialmente, a la memoria de su mujer.

Es así como, en pleno 2013, padre e hija han recreado las imágenes de la boda que tuvo lugar tan sólo cuatro años atrás. Unas fotos que, según reconoció Ben, representan algunos de los mejores recuerdos de su vida. Por eso las ha recreado con la misma fotógrafa, Melanie Tracy Pace, hermana de Ali. Y otra vez en la casa sin muebles, vacía, pero llena de luz.

El paralelismo de las fotos de madre e hija me ha parecido magnífico y emotivo. Estoy convencida que a Ali le hubiese encantado verlas desde donde quiera que esté. 









Extraído del artículo de BuzzFeed: "Dos años después de la muerte de su mujer por cáncer, un hombre recrea sus fotos de boda con su hija".

Les dejo con un video de estas y otras bellas fotografías

http://www.youtube.com/watch?v=fOIHyLAs-wg



lunes, 27 de enero de 2014

50 sombras de Gy:¿Qué es la esofagitis rádica?




La esofagitis rádica se define como un proceso inflamatorio producido sobre el esófago como consecuencia de una exposición a un tratamiento con radiaciones ionizantes. El esófago es un tubo muscular que conecta la garganta con el estómago. Este órgano puede verse incluído en aquellos tratamientos que incluyan el cuello o el tórax, como es el caso del cáncer de cabeza y cuello, el cáncer de pulmón, los linfomas y en la irradiación ganglionar supraclavicular del cáncer de mama.

Formas de presentación:
  • Esofagitis aguda: Puede aparecer a las 2-3 semanas de exposición a la radiación y persistir hasta 2 ó 3 semanas de su finalización. 

  • Esofagitis crónica o estenosis esofágica: Puede aparecer desde los 3 a los 24 meses post-tratamiento dando lugar a una cicatriz que estrecha el conducto esofágico, dificultando así la deglución.
¿Por qué se produce?
Las células de la mucosa interna del esófago tienen una alta velocidad de recambio celular, como ocurre con otras mucosas y la piel, siendo este tipo de células muy vulnerables a la radiación. Como consecuencia del daño celular sobre las células de la capa basal se enlentece esa regeneración, se producen los cambios inflamatorios y la queratinización del epitelio. En las formas crónicas de esofagitis el daño se produce sobre la musculatura lisa del esófago, apareciendo un tejido más duro y menos elástico, fenómeno conocido como fibrosis.

Grados de esofagitis rádica:
  • Grado I: Disfagia (dificultad para tragar) leve u odinofagia (dolor al tragar) leve, que permite tomar una dieta normal o blanda.
  • Grado II: Disfagia u odinofagia moderada que requiere una dieta en puré o líquida y puede requerir analgésicos opiáceos.
  • Grado III: Disfagia u odinofagia severa que puede dificultar por completo la deglución y provocar deshidratación o pérdida importante de peso. Requiere alimentación por sonda y rehidratación endovenosa.
  • Grado IV: Obstrucción completa que impide deglutir la propia saliva con ulceración, perforación esofágica o fístula. 
Factores de riesgo:
  • Volumen y dosis de irradiación: Los radioncólogos tenemos muy en cuenta ambos datos a la hora de planificar la radioterapia. Durante el proceso de planificación se intenta que haya la menor longitud posible de esófago que reciba una dosis crítica de radiación. Utilizamos además fórmulas (NTCP) para predecir la probabilidad de tener esta complicación.
  • Quimioterapia previa o concomitante: La quimioterapia "per se" también puede producir esofagitis. Así en aquellos pacientes que reciban tratamientos combinados a la vez se debe ser aún más cuidadoso y restrictivo con la longitud de esófago irradiado.
  • Fraccionamiento: Los hiperfraccionamientos o los fraccionamientos acelerados son regímenes de tratamiento con radiaciones que producen una mayor intensidad de esta toxicidad radioinducida.
Clínica:
  • Disfagia o dificultad para tragar alimentos o líquidos
  • Odinofagia o dolor al tragar 
  • Pirosis o sensación de quemazón al pasar el alimento
  • Sangrado o hemorragia por boca 
  • Regurgitación de saliva y secreciones por imposibilidad para tragar
  • Deshidratación
  • Pérdida de peso
  • Desnutrición
Tratamiento: 
  • Glutamina: Durante las situaciones hipermetabólicas como la radio o quimioterapia, se produce una severa depleción de glutamina debido a un elevado consumo mediado en parte por el cortisol, pero también por la adrenalina, glucagón y algunas citocinas, que no puede compensarse por una mayor producción, aumentando sus necesidades de forma importante. Es en estas condiciones, puede convertirse en un nutriente esencial y su deficiencia puede comprometer la función inmunitaria, el equilibrio ácido-base y la  integridad celular del enterocito. Por otro lado, unos niveles insuficientes de glutamina influirán también en el daño producido en el tejido sano por la quimio y la radioterapia. Estos dos factores apoyarían el uso terapéutico de la glutamina en la prevención de esta toxicidad debida a la quimio y a la radioterapia. La glutamina debería administrarse durante el tratamiento y hasta 15 días después para reparar el daño y prevenir la esofagitis.
  • Antiinflamatorios no esteroideos: Alivian el dolor en las esofagitis grado I.
  • Sucralfato: Actúa como lubricante, facilitando el paso del bolo alimentício.
  • Anestésicos tópicos: La lidocaína o la mepivacaína pueden utilizarse junto a manzanilla y/o nistatina para aliviar el dolor durante la ingesta.
  • Analgésicos opiáceos: Es útil el fentanilo transdérmico para aliviar el dolor, especialmente en esofagitis grado II y III.
  • Antifúngicos: En muchas ocasiones la esofagitis o la oromucositis va asociada a una sobreinfección por el hongo Cándida Albicans, siendo útil el tratamiento con Nistatina tópica y/o Fluconazol vía oral.
  • Inhibidores de la bomba de protones: El omeprazol y los fármacos similares actúan dismunuyendo el reflujo gastroesofágico que puede emperorar la esofagitis.
  • Medidas de soporte nutricional: En los casos más graves, la ingesta se hace cada vez más dificultosa, dejando el paciente de comer y beber por temor al dolor que le produce. La textura de la comida debe ser homogénea en forma de purés o líquida en forma de suplementos nutricionales (batidos). Si aún así no es posible la ingesta habrá que valorar la introducción de una fina sonda nasogástrica o una PEG (sonda que va directamente al estómago o gastrostomía) para poder nutrir adecuadamente el paciente.
  • Sueroterapia: La hidratación del paciente es otro punto importante ya que los pacientes pueden dejar también de beber el agua que necesitan, debiéndose administrar sueroterapia endovenosa en estos casos.
  • Dilatación esofágica: Se realiza en aquellos casos de esofagitis crónica o estenosis esofágica para aumentar el paso de la luz esofágica. Se realiza con dilatadores que se colocan de forma endoscópica.


viernes, 24 de enero de 2014

Cineterapia oncológica: Amarga Victoria ("Dark Victory") EEUU.Edmund Goulding. 1939



"Amarga Victoria" ("Dark Victory", en inglés) es una hermosa película de 1939 grabada en blanco y negro en la época dorada del cine norteamericano. Su cuidada estética, el glamour en el cuidado y elegante vestuario de la época tanto de actrices como de actores, así como una de las mejores interpretaciones que he visto en el cine de la mano de la gran Bette Davis, la convierten para mi en una joya cinematográfica tristemente desconocida.

La película narra la historia de Judith ìTraherne (Bette Davis) una mujer joven de éxito, deportista, amante de los caballos (aparece como una magnífica y laureada amazona) y rica heredera de Long Island. La protagonista en esta vida idílica, sin grandes preocupaciones y algo frívola, empieza a presentar síntomas que nos hacen presagiar que algo serio le está pasando. Así su síntoma guía es la cefalea intensa o dolor de cabeza que ella nunca había presentado y que atribuye a una simple jaqueca o migraña. Esta cefalea se va intensificando y empieza a tener diplopia (visión doble), dismetría (se ve como la protagonista no atina a la hora de encender con una cerilla un cigarrillo) y otros problemas visuales. Su médico de cabecera ya entrado en años, el Dr Parson se da cuenta de que algo le pasa a Judith tras una caída inexplicable de su caballo "Favorito" por lo que le explica la sintomatología al afamado neurocirujano, el Dr Frederick Steele encarnado en la figura de todo un galán de la época, George Brent. El Dr Parson que como él dice, trajo a Judith al mundo, se muestra preocupado, pues su ojo clínico le advierte que algo grave le pasa. Pero el Dr Steele está sumido en una crisis profesional, pues el ejercicio práctico de la neurocirugía le resultaba descorazonador. Está resuelto en abandonar la profesión médica y consagrarse a la investigación del comportamiento de las células tumorales que le parece mucho más motivador. Pero antes de que el Dr Steele se vaya a Vermont, el Dr Parson le suplica que la vea y establezca un diagnóstico.

La joven Judth es acompañada además de por el Dr Parson por su mejor amiga y confidente, Ann (interpretada por Geraldine Fitzgerald). En un principio Judith se resiste a ser examinada porque considera que su sintomatología no es relevante. Aquí el neurocirujano muestra su sagacidad diagnóstica y se da cuenta de una quemadura en la mano de Judith, así como en un ligero estrabismo que junto a la sintomatología que le explica la paciente le resultan lo suficientemente elocuentes como para establecer un diagnóstico de sospecha: un tumor cerebral. Resulta curioso ver la relevancia de una buena historia clínica y una buena exploración física como herramientas básicas diagnósticas, así como el trato cercano y humano que muestra hacia la paciente. Con estos datos y alguna radiografía (recordemos que estamos en 1939) se dispone a operar a la paciente.

A partir de ahí se obtiene un diagnóstico patológico: un glioma. Un nombre genérico para un tumor cerebral, pues probablemente estuvieran hablando de un glioblastoma multiforme; pues los gliomas de bajo grado tienen mucho mejor pronóstico que el de esta paciente. El Dr Steele se muestra dolido por haber acertado en su sospecha y reniega de su posición como médico. Busca incluso la opinión objetiva de otros colegas de prestigio, con el mismo veredicto: pronóstico negativo. Comienza a sentir algo más por esta peculiar y atractiva paciente. Ella se muestra agradecida por sentir que le ha salvado la vida y también siente algo más por el neurocirujano. El Dr Steele habla con su confidente Ann para rogarle que ella no sepa nada de su pronóstico y actúen con la máxima naturalidad, tratando en todo momento de que la vida de Judith sea lo más feliz posible. Una conspiración del silencio que se palpa, levantando sospechas y suspicacias en la protagonista.

A partir de aquí Judith que había mostrado unas ansias de vivir inigualables, bebiéndose literalmente la vida a tragos, entra en diferentes etapas anímicas: negación, rabia, ira, tristeza, desconsuelo y finalmente aceptación. El Dr Steele le pide en matrimonio, e inicialmente ella lo rechaza por pensar que es un acto de piedad. En el desarrollo de la película, ella acaba conociendo el alcance de su enfermedad y comprendiendo que el doctor le ama sinceramente deseando por encima de todo que sea feliz, accediendo finalmente al compromiso. Se traslada entonces de Long Island a Vermont donde el Dr Steele establece un laboratorio de investigación.

Tras un período feliz y con poca sintomatología neurológica, Judith se da cuenta de que va perdiendo facultades visuales. Las investigaciones del Dr Steele van muy avanzadas y los colegas le invitan a explicarlas públicamente. Judith se da cuenta de su final y empuja a su marido a que marche, al igual que a su mejor amiga. El final aunque abierto hace sospechar un triste desenlace.

"Amarga Victoria" es una gran película y tuvo 4 nominaciones a los Premios Óscar. El hecho de coincidir en la época con dos grandes filmes como "Lo que el viento se llevó" y "El Mago de Oz" hicieron que pasara sin pena ni gloria en la historia cinematográfica. También la temática, aunque está exquisitamente cuidada y alejada de cualquier escena morbosa, no era atractiva en aquellos dorados años del cine. Fue esta una de las películas preferidas de la gran Bette Davis. En esta película también aparecen grandes actores como Ronald Reagan, en un modesto papel y el irresistible Humphrey Bogart en un papel al que no nos tiene acostumbrados. Así que con este gran plantel de actores, actrices y mucho "glamour" les invito a verla. 




miércoles, 22 de enero de 2014

El amor es...(¡Mierda!, tengo cáncer)


La Dra Elana Miller escribe en Zen Psiquiatría. Ella es una psiquiatra apasionada en la integración de la medicina occidental con la filosofía oriental para ayudar a las personas a vivir vidas más plenas y felices.

Me he tomado la libertad de hacer una traducción libre del artículo del Huffington Post en su sección "Generation Why" titulado: Love is...(Holy shit, I Have Cancer), que traducido sería "El amor es...(¡Mierda!, Tengo cáncer). Me parece un testimonio de una médico y paciente de cáncer francamente bonito, positivo y esperanzador. Creo que merece la pena ser leído en toda su extensión.
La semana pasada escribí acerca de cómo nuestro mundo está regido por el amor, y esta semana las circunstancias conspiraron para mostrarme lo cierto que es en realidad.

Amor es cuando hace una semana voy a la sala de urgencias de la UCLA (Universidad de California), donde trabajo, por una tos y una sensación de que "algo no va bien", y aunque mis molestias eran leves, me llevaron bien y fui tratada con respeto.


Amor es cuando la radiografía de tórax sobreviene con algunos hallazgos anormales, y en la sala de urgencias me señalan una masa difusa en el pecho y acumulaciones de líquido alrededor de mis pulmones. "Podría no ser nada ", me dicen, " pero tenemos que hacer una TAC en este momento".  


(Mi TAC con contraste, vista sagital .'A' es el frente, 'P' es la parte posterior, y el punto luminoso en el centro es el corazón)

Amor es cuando la TAC viene de vuelta, y el médico que me asiste, con suavidad , se sienta en la camilla junto a mí y me pregunta si me gustaría leerlo con él. Él dice que no es un radiólogo, pero sabe que yo quisiera ver los resultados tan pronto como sea posible.


Señala las colecciones líquidas (llamadas derrame pleural) y algunas notas de los ganglios agrandados. Luego se señala una gran masa en mi anterior del tórax que mide 18x11x7 centímetros.


Yo le pregunto: "¿Esto es malo verdad? Es linfoma, ¿no es así ?" Dice que no me puede decir a ciencia cierta, que voy a necesitar una biopsia lo antes posible. Me pongo a llorar. Le digo que esto no era lo que yo esperaba cuando llegué a urgencias. Me pregunta si hay alguien a quien necesite llamar, y yo le digo que mi teléfono móvil no tiene cobertura allí. Él me ofrece su teléfono.


Amor es cuando mi amiga Marya viene a urgencias para estar conmigo y luego compartir un poco de té en Starbucks cuando me han dado de alta, a pesar de que es medianoche y ella es una residente de anestesiología que probablemente se tenía que levantar a las 6 de la mañana del día siguiente.


Amor es cuando voy a casa y me despierto en mitad de la noche con la sangre coagulada, un dolor punzante en el brazo, y el pánico de que el tumor esté ocluyendo un vaso sanguíneo o un nervio, gritando a mi novio para que llamara al 911. Le oigo sollozar en el teléfono y le digo que pare porque es demasiado duro para mí verle tan asustado. Él me grita : ¡Yo no puedo perderte!


Amor es cuando me voy de nuevo a la sala de urgencias y aunque ellos no pueden saber lo que causó el dolor, agilizan mi biopsia y me ingresan en el hospital.


Amor es cuando estoy dada de alta de nuevo, pero otra residente de UCLA, Becky, que se está especializando en Hematología Clínica y que conocí en la Facultad de Medicina, se entera de mi caso. Ella me hizo llamarla aquella noche, y movió montañas para que me ingresaran en el hospital a la mañana siguiente en el Servicio de Oncohematología para el diagnóstico y el tratamiento.


Ella envía correos electrónicos a los jefes de Medicina Interna, a los residentes de Urgencias y a todos los especialistas de Hemato-Oncología de la UCLA para arreglar mi admisión y acelerar las pruebas. A pesar de que hay una semana de espera para conseguir una exploración PET, me consigue una para el día siguiente. Mi biopsia de médula ósea se realiza justo después. Todos los residentes, compañeros, y asistentes con los que hablo me dicen que Becky les envió un correo electrónico pidiéndoles una atención especial para mí. Ni siquiera la conozco bien, pero podría haberme salvado la vida.


Amor es cuando tantos amigos y colegas me visitan que estoy rápidamente apodaron "La paciente más popular del hospital".


Amor es cuando mi novio, Peter, no ha dejado de estar a mi lado ni una sola noche y se ha sido dormir en una minicama hinchable, a pesar de que él es muy alto y por lo general se queja por dormir en una cama algo más pequeña que una "California King" (cama grande de matrimonio).



(Peter al lado de mi cama)

Amor es cuando mis padres vuelan de inmediato a Los Ángeles desde el Área de la Bahía para estar conmigo en el hospital. Mi madre, una patóloga, llama al laboratorio directamente para leer los cristales con el patólogo que está a cargo de mi caso.

Amor es cuando casi todos los médicos asistentes de Oncología, que trabajan en la UCLA vienen a visitarme y estar al tanto, a pesar de que no es parte de trabajo y no están oficialmente al cargo de mi caso.


Amor es cuando cada persona del "staff" del hospital, desde la enfermería, a cualquier otro personal no sanitario, me tratan con amabilidad y compasión. 


(Mi quimioterapia)

Amor es cuando me dan la noticia de que la biopsia no es un linfoma de Hodgkin o linfoma difuso de células B como yo esperaba, que es un tipo más raro, más difícil de tratar, un tipo de cáncer llamado linfoma linfoblástico agudo de células T. Se ha propagado a las paredes de los pulmones y a varios grupos de ganglios linfáticos, por lo que estoy en un estadio IV. Se requerirán entre 6-8 meses de quimioterapia intensiva en el hospital, y hasta dos años y medio de quimioterapia de mantenimiento intensivo después de eso.

A diferencia de los regímenes de quimioterapia para el linfoma clásico o el de células B, éste me hará infértil por destruir mis ovarios. El oncólogo tenía una paciente que tuvo mellizos después de esta quimioterapia, pero eso era una rara excepción. Podría estar en el hospital durante el próximo mes si tengo neutropenia (un sistema inmunitario debilitado) por el tratamiento.


El oncólogo se está casi una hora con mi familia y conmigo para hablar sobre el diagnóstico y plan de tratamiento, a pesar de que yo le hago las mismas preguntas una y otra vez porque mi mente está muy abrumada.


Amor es cuando me dan la opción de esperar dos semanas para comenzar la quimioterapia para hacer una vitrificación de óvulos para preservar mi fertilidad. Pero me dicen que todo el tumor probablemente creció en sólo 6 semanas, así que esto podría ser muy peligroso ya que el cáncer ocluye mis vasos sanguíneos y los pulmones, por lo que es difícil para mí respirar. Mi novio me abraza y me pide que no me espere. Me dice: "Es como poner la máscara de oxígeno a ti primero. Te necesito más de lo que necesito a nuestro futuro hijo".


Amor es cuando al día siguiente, cuando me visita el compañero de oncohematología, empiezo a llorar porque nunca voy a ser capaz de tener hijos. Se sienta a mi lado en la cama del hospital, sostiene mi mano, y con lágrimas en los ojos, me dice, "Nada es al 100% "


Amor es cuando ese día, yo decido elegir el curso de mi enfermedad. Escribo en un pedazo de papel, que tengo el linfoma linfoblástico agudo de células T. Esto es lo que sé que es verdad.

  1. No voy a estar en neutropénicos y seré dada de alta del hospital a finales de la semana. 
  2. La biopsia de médula ósea será negativa.
  3. Mi cáncer responderá tan rápidamente a la quimioterapia que sólo voy a necesitar los 6-8 meses de quimioterapia intensiva, y no los 2 años y medio de la quimioterapia de mantenimiento.
  4. Voy a ser una entre mil que resulta fértil después de esta quimioterapia y tendré un hijo.

(Mi nuevo corte de pelo)
 
Amor es cuando, sabiendo que mi pelo largo pronto caerá , decido tener un estilista que acude al hospital para cortarme el pelo de forma preventiva para que pueda ser utilizado para una peluca. Llega el domingo por la noche, después de un día completo de trabajo, la noche antes de que él se supone que salir de la ciudad para las vacaciones de invierno. Él me da un corte de pelo impresionante. Se niega a aceptar cualquier pago.
 

Amor es cuando mi ex-compañera de habitación y mejor amiga de la Facultad de Medicina, Julie, ofrece a cortarse el pelo largo y castaño en solidaridad, y como contribución a mi peluca.
 

Amor es cuando al día siguiente me dan los resultados de que mi biopsia de médula ósea es negativa, y que no se ha leucemizado mi linfoma.
 

Amor es cuando, al día siguiente, mis análisis sanguíneos son tan buenos que me dicen que podría salir de aquí el viernes.

Amor es cuando un evento tan trágico me ha mostrado la cantidad de gente que tiene interés en mí profundamente y me sostiene en sus corazones, mostrando su preocupación a través de visitas, llamadas telefónicas, textos, correos electrónicos, mensajes a través de la familia, y regalos de corazón. Por ignorancia, no me había dado cuenta antes de que esto era cierto.

 (Yo pasando el tiempo con mis amigos en la habitación del hospital. No es tan malo, ¿verdad?)

Amor es cuando siento un deseo urgente de ponerme bien para que yo pueda seguir haciendo el trabajo que estoy destinada a hacer, aquí en este blog y en mis relaciones con los pacientes, la promoción de una imagen positiva e integradora de la psiquiatría, un campo que me preocupa mucho. Voy a estar bien para mí, pero estaré bien para ti, también.

Amor es cuando me doy cuenta de mi pasión por la vida supera con creces el miedo a la enfermedad o a su tratamiento.


Amor es cuando sé que este tipo de cáncer me hará daño, y va a hacer que me enferme, pero no me va a matar.  


El amor es demasiado fuerte como para no vivir.

Estoy aquí por amor.

Les dejo con un video de Gabrielle Alpin: The Power of Love (El Poder del Amor)




lunes, 20 de enero de 2014

La radioterapia en el cáncer de pulmón



El cáncer de pulmón es uno de los tumores más frecuentes, especialmente entre la población fumadora y su diagnóstico casi siempre es tardío, pues los síntomas que presenta el paciente son similares a patologías más comunes como es el caso de la bronquitis crónica o EPOC. En ocasiones el tumor será operable de entrada, derivándose el caso a un cirujano torácico. Puede ser que el tumor sea potencialmente operable tras una quimioterapia llamada de inducción, para reducir el tumor y hacerlo operable. En muchos casos esto no será posible y deberemos hacer un tratamiento combinado de quimio y radioterapia para erradicar el tumor. También es posible que el tumor no sea muy grande, pero la edad o las enfermedades concurrentes del paciente desaconsejen la cirugía. En estos casos también tiene cabida la radioterapia. Por último, si el paciente ha sido operado, pero el análisis de lo extraído muestra factores de riesgo importantes de recaída es posible que también se le indique hacer un tratamiento adyuvante (complementario) de quimio y radioterapia secuencial. Voy a tratar de explicar paso a paso cómo realizamos el proceso del tratamiento con radiaciones en los pacientes afectados de cáncer pulmonar.

La primera visita:

En esta visita el oncólogo radioterapeuta valorará en primer lugar la indicación (o la necesidad) del tratamiento. Tendrá en cuenta la edad del paciente, la extensión de la enfermedad, sus enfermedades previas, su estado general, su función respiratoria basal (muy importante) e incluso su situación personal. Si tras esta valoración inicial se le considera apto para someterse a un tratamiento con radioterapia, su médico hará la prescripción de dosis correspondiente y se le emplazará al siguiente paso: la simulación.

La Simulación:

Constituye el primer proceso previo al tratamiento con radiaciones propiamente dicho. En la primera visita se le darán unas instrucciones para ir convenientemente preparado en caso de que se le vaya a administrar un contraste vía oral. La simulación consiste en hacer una TAC-simulación en las mismas condiciones de posición anatómica en la que vaya a ser tratado. La máquina difiere levemente de una TAC de radiología en que la mesa es plana, suele estar indexada (tiene marcadas unas coordenadas) y que el arco es de diámetro algo más ancho. Sobre la mesa se colocarán unos sistemas de inmovilización con los brazos levantados y se ajustarán a su anatomía. Se le colocará sobre la mesa con dichos sistemas y se procederá colocarle de forma alineada y lo más estable posible. Por fuera, la TAC dispone de unos láseres externos que se utilizan para marcar unas coordenadas sobre la piel que una vez finalizada la exploración le pintarán sobre ella o tatuarán en forma de pequeños puntos casi imperceptibles. Este procedimiento puede durar de 20 a 30 minutos, debe permanecer lo más quieto y relajado posible, respirando de forma pausada para que luego pueda reproducirse el tratamiento. Recomendamos que lleve ropa cómoda y fácil de quitar. Una vez finalizada la exploración, las imágenes realizadas se enviarán a planificación.

La Planificación:

Este es un proceso personalizado de diseño de su tratamiento. Aquí el radioncólogo procederá a contornear en un planificador (ordenador específico para diseñar los haces de tratamiento y hacer los pertinentes cálculos de dosis de radiación) tanto los llamados órganos críticos (órganos sanos que nos interesa reciban no más de una determinada dosis para no dañarlos: esófago, corazón, médula espinal, pulmón sano, etc) como los tejidos u órganos diana de cada caso (donde si nos interesa que se reciba una dosis tumoricida según cada caso: tumor pulmonar y ganglios mediastínicos afectados). A partir de aquí los encargados de hacer la mejor planificación posible serán los técnicos dosimetristas y los radiofísicos. Ellos deberán velar por que nuestra prescripción de dosis se ajuste de la mejor manera posible. Luego el radioncólogo debe supervisar junto con el radiofísico de que todo esté en orden y dará su visto bueno, o no, al tratamiento. Una vez acordado el plan, se validará y ya estará listo para comenzar el tratamiento.

El Tratamiento:

El primer día de tratamiento será un poco más largo que el resto de sesiones, pues estará presente el médico para ratificar que lo planificado se ajusta a la realidad. Se realizarán pruebas de imagen para verificarlo. Si hay alguna pequeña variación se ajustará ese día y se irá comprobando su estabilidad a lo largo de todo el tratamiento. Es también importante para facilitar el trabajo a todos que venga con ropa cómoda y fácil de quitar y esté en la mesa de tratamiento quieto, relajado y respirando con suavidad al igual que en la simulación. Notará como los técnicos de radioterapia le movilizan y hacen pequeños desplazamientos con la mesa. Ayudados por láseres y por los puntos de tatuaje conseguirán reproducir la postura es la que se encontraba cuando le simularon. Es importante que el paciente se deje hacer y no se mueva, pues así facilita el trabajo a los técnicos y encontrarán en menos tiempo la postura adecuada. Si todo lo verificado está bien seguirá con sus sesiones programadas y prosequirá su tratamiento normalmente.

Visitas durante el tratamiento:

Durante el tratamiento su radioncólogo le visitará semanalmente para ver su tolerancia. En esta visita deberá indicar cuanquier síntoma especialmente si está relacionado con su función respiratoria o con la deglución. Si aparece algún problema de toxicidad derivada de la radioterapia, el médico valorará si es necesario o no recibir algún consejo o tratamiento médico. La piel debe mantenerse limpia e hidratada, pero no debe aplicarse ninguna crema antes de las dos horas previas a la radioterapia. 

Fin de tratamiento:

Su médico valorará su tolerancia al tratamiento y le dirá la conducta a seguir en relación a consejos médicos y prescripciones médicas. Le proporcionará un informe con todos los datos del tratamiento aplicado y le emplazará a un seguimiento médico con los análisis o pruebas complementarias que considere oportunas.

Seguimiento:

Durante las visitas sucesivas su radioncólogo valorará tanto el estado de la enfermedad como la toxicidad a medio y largo plazo de la radioterapia. Las complicaciones aunque son infrecuentes pueden surgir. Las más importantes son la esofagitis rádica que puede dar lugar a una estenosis o estrechez del esófago y la neumonitis rádica. Si surge alguna de estas complicaciones tardías buscará un tratamiento adecuado. Si surgiera una recaída de su enfermedad, el radioncólogo es posible que le haga un seguimiento más estrecho y le indique la conducta a seguir.


Les dejo con dos videos. El primero habla del cáncer pulmonar y sus tratamientos de una forma somera y clara por el Dr. Bueno. El segundo video es un pequeño reportaje sobre los tratamientos de cáncer pulmonar. 



viernes, 17 de enero de 2014

Cineterapia oncológica: Hazme reír ("Funny People") EEUU. Judd Apatow. 2009.


"Hazme reír" (Funny People, en inglés) trata de la vida de George Simmons (interpretado por Adam Sandler) un exitoso actor de películas cómicas quien tiene como hobby intervenir en monólogos al modo del "Club de la Comedia". Aquí conocerá a un buen participante que influirá mucho a lo largo de toda la trama llamado Ira (interpretado por Seth Rogen). Ira trabaja como charcutero en un delicatessen y está un poco perdido en cuanto al rumbo que debe llevar su vida. George es diagnosticado de una leucemia mieloide aguda, con una esperanza de vida de un año según los médicos que aparecen en la película. Una noche, George y Ira actúan en un show en el mismo club y George toma nota de Ira. George finalmente decide contratar a Ira para que sea su asistente personal, iniciándose una extraña y especial amistad.

Dado el mal pronóstico que tiene, se le ofrece entrar en un ensayo clínico y probar un tratamiento que está en fase experimental. La película no ahonda en el proceso de la enfermedad y actúa un poco de telón de fondo de toda la trama, haciendo que el protagonista inicie un camino tortuoso y extraño, pues no se convierte en mejor persona. Lo que si logra la enfermedad es hacerle consciente de que a pesar de su popularidad, de estar todo el día contando chistes, haciendo reir a los demás y de tener mucho dinero, está sumido en una insoportable soledad que trata de mitigar como sabe o puede.

Los protagonistas son cómicos y como tales se ven en la obligación de hacer reir a los demás. Por muy tristes o amargados que se sientan deben ser o parecer graciosos. Se establece aquí una gran paradoja, pues ellos quieren y desean que los demás se rían. Cobran por ello, y viven la risa como algo vocacional. Se habla del día a día de esos monologistas profesionales que tanto prestigio y con renombre, de sus capacidades, de sus miserias, de cómo entretejen esos chistes que parecen espontáneos pero están muy estudiados y preparados. Algunas veces incluso se copian unos a otros o confiesan tener miedo escénico. El ingenio que hay detrás de un cómico es siempre muy grande, pues hacer reír es a veces tremendamente complicado.

George sufre sin embargo una transformación e intenta reencontrarse con su pasado: habla con su hermana con la que se había distanciado, con "amigos" e incluso con una antigua novia que ahora está casada y tiene dos hijas con la que trata de recuperar. Se da cuenta de sus errores y trata de rectificar sin mucha fortuna.

El filme acaba bien, pues el protagonista contra todo pronóstico consigue una remisión completa de la enfermedad. Su hematólogo encarnado en un "melenas rubio" con fuerte acento extranjero le da la buena noticia, explicándole que sólo había un 8% de posibilidades de remisión con ese tratamiento y él ha sido afortunado por encontrarse en ese porcentaje.

Una película en definitiva con luces y sombras. Sin ser una gran película consigue hacernos reflexionar sobre la levedad de la vida.





miércoles, 15 de enero de 2014

Rose, un magazine diferente


Gracias a las redes sociales he encontrado gran cantidad de información complementaria que puede ser muy útil para pacientes. Entre esa información me encontré con un magazine diferente, pensado en principio para el público femenino que está atravesando por un proceso oncológico, sea como espectadora o en primera persona. El magazine en cuestión se llama Revista Rose, está dirigido y fundado por Valérie Dana siguiendo la línea de su homónima "Rose Magazine" en Francia  (2011)

Según la propia Valérie "la sociedad todavía tiene mucho que aprender y que cambiar"; una transformación en la que se ha involucrado de lleno con la creación de la Revista Rose. El objetivo de sus páginas es "dar a conocer la enfermedad" a través de especialistas, familiares y pacientes, algo que, en opinión de Valérie Dana, "no se puede hacer cuando uno entra en internet". La directora aclara que la publicación es "exactamente igual que una revista femenina, salvo que el dosier central se centra en la parte médica y, obviamente, en el cáncer"

La revista está disponible en la red de Hospitales Públicos de la Comunidad de Madrid, en Hospitales privados y en PDF en la web de la revista: www.revistarose.es, que próximamente incluirá nuevos contenidos actualizados periódicamente. Merece la pena que le echen un vistazo a la publicación. Les dejo con su presentación "on line":

Quién soy…

Hola, soy Revista Rose, la primera revista femenina, en lengua española, creada principalmente para las mujeres pacientes de cáncer, pero también para reunir y dar voz a todos los que personal y profesionalmente les dan apoyo a todos los niveles: emocional, médico, estético, psicológico...
Cada seis meses, mis 132 páginas estarán llenas de feminidad y espíritu positivo: glamour, belleza, entrevistas, moda, testimonios, viajes, actualidad… Porque, desde Rose, quiero dar, en definitiva, un mensaje de vida y optimismo.

De dónde vengo…
De mi hermana mayor, Rose Magazine -la edición francesa-, he aprendido a crear en el día a día de la enfermedad un clima de confianza y superación, hablando siempre en clave femenina de las experiencias de las pacientes, y aportando testimonios llenos de cercanía y humanidad de médicos y profesionales de otras disciplinas que les ayudan a reducir al mínimo los efectos de los tratamientos.

Hacia dónde voy…
Con la pasión de mi directora, Valérie Dana, y la colaboración de un equipo que ha derrochado generosidad, trabajo y profesionalidad de manera totalmente altruista, el primer número de mi edición en papel estará disponible desde este mes en la red de hospitales públicos de la Comunidad de Madrid, en hospitales privados y en diferentes centros especializados que contribuyen a la recuperación de las pacientes.
Por ello, mientras terminamos de construir nuestra edición digital, en la que también incluiremos contenidos actualizados en diversas secciones, y con la ilusión de que nuestro segundo número impreso llegue a toda España, os dejamos en PDF el primer número de Revista Rose.

Esperamos que lo disfrutéis.

Gracias por vuestro interés.

Si hojeáis la revista en las páginas 55 y 56 hay sendas entrevistas a dos compañeros míos, el Dr Felipe Calvo y la Dra Elia del Cerro. Me hace especialmente ilusión pues no es frecuente encontrar publicaciones de este tipo donde se hable de la Oncología Radioterápica y me parece excelente que salga a la luz en esta bonita revista.

Les dejo con este video del IX Congreso de ANIS (Asociación Nacional de Informadores de la Salud) en que en los tres primeros minutos del mismo se explica cómo es la revista.




lunes, 13 de enero de 2014

¿Qué es una linfangitis carcinomatosa?


Definición

La linfangitis carcinomatosa es una invasión de los vasos linfáticos pulmonares por células neoplásicas o cancerosas, bloqueando así el flujo normal de la linfa e invadiendo el tejido conectivo contigüo de forma difusa. Se puede considerar como una forma peculiar de metástasis pulmonares. Es relativamente infrecuente, pues tan sólo se ve en un 6-8% de los pacientes oncológicos. Esto puede ocurrir debido a muchos tipos de cáncer, pero los más frecuentes son el cáncer de mama (33%), pulmón (17%), colon, estómago (29%), páncreas (4%) , tiroides y próstata (3%).

Síntomas

Los síntomas más frecuentes que se presentan en los pacientes que presentan esta entidad son:

- Tos seca persistente
- Disnea (falta de aire o sensación subjetiva de ahogo) que se convierte en crónica y lentamente progresiva.
- Alteración del estado general.
- Astenia (cansancio), pérdida de apetito y/o pérdida de peso.
- Dolor torácico
- Síntomas relacionados con el tumor primario

Diagnóstico

- Debe sospecharse ante el cuadro clínico descrito anteriormente y su evolución tórpida.
- Exploración física: auscultación respiratoria claramente anómala o patológica (roncus, crepitantes, sibilantes, etc).
- Radiografía de tórax: Patrón intersticial o retículo-nodulillar (Traducido es la imagen señalada en la radiografía de arriba de aspecto algodonoso)
- TAC torácico de alta resolución:  (TACAR): Engrosamiento nodular septal interlobular y del intersticio perilobulillar o peribroncovascular bastante típico (Traducido es la imagen que se observa apuntada aquí abajo)


- Mini-BAL o minilavado broncoalveolar: Consiste en inyectar una pequeña cantidad de suero fisiológico al árbol bronquial por broncoscopia y recoger muestras celulares para su estudio bajo el microscopio.
- Biopsia pulmonar: Recoger una muestra de tejido pulmonar mediante punción con aguja gruesa transbronquial o a cielo abierto para confirmar el diagnóstico anátomo-patológico.

Diagnóstico diferencial:

La linfangitis carcinomatosa debe distinguirse de otros cuadros pulmonares similares:
- Insuficiencia cardíaca
- Neumonía intersticial de origen infeccioso (hongos, virus, mycoplasma, etc)
- Neumonitis por fármacos (causada por fármacos)
- Neumonitis por radiación
- Hemorragia alveolar difusa
- Fibrosis pulmonar idiopática
- Tuberculosis miliar
- Sarcoidosis

Tratamiento:

El diagnóstico se obtiene por descarte de otras enfermedades pulmonares similares. Así pues, hasta la confirmación diagnóstica que puede tardar un tiempo en obternerse, deberá tratarse inicialmente de forma empírica, es decir en base a lo más frecuente y a la experiencia del médico. El tratamiento puede incluir:

- Antibióticos de amplio espectro
- Antivíricos
- Antifúngicos
- Antituberculostáticos
- Broncodilatadores inhalados
- Corticoides
- Oxigenoterapia
- Medidas de soporte respiratorio: P ej: CPAP o ventilación mecánica con sedación


Si no hay un diagnóstico previo de cáncer y representa un cuadro de debut, deberemos buscar el tumor primario y tratarlo con el tratamiento oncológico adecuado para mejorar los síntomas respiratorios.

Si finalmente tras el tratamiento empírico y oncológico la evolución clínica es desfavorable y se confirma el diagnóstico de linfangitis carcinomatosa es importante plantear a la familia la necesidad de limitar el esfuerzo terapéutico.

Les dejo con la extraordinaria fusión de la música de Tom Waits en su álbum "Closing Time" y los lienzos del pintor expresionista Edward Hooper.





viernes, 10 de enero de 2014

Cineterapia oncológica: La Fuente de la Vida ("The Fountain") EEUU. Darren Aronofsky. 2006



La Fuente de la Vida (título original en inglés "The Fountain") es una película que mezcla ciencia ficción, fantasía y drama, dirigida por Darren Aronofsky, con Hugh Jackman y Rachel Weisz en los papeles principales. La Fuente de la Vida profundiza en temas como el amor, la enfermedad y la muerte mediante un rico lenguaje visual donde abundan las escenas poéticas que se combinan durante todo el filme con una elegante banda sonora compuesta por Clint Mansell.

La película sigue el curso de tres narraciones entrelazadas, que tienen lugar en distintos espacios temporales: el siglo XXI, la era de la conquista española de América y un mundo futurista.

Primera narración en el siglo XXI: El científico

El investigador básico, oncólogo y cirujano experimental Tommy Creo (muy bien interpretado Hugh Jackman) intenta hacer retroceder los tumores cerebrales de un mono a través de los ensayos con animales. Su trabajo está motivado por su esposa enferma de un tumor cerebral llamada Izzi (encarnado en Rachel Weisz). Cuando él y su equipo fracasan con las pruebas en un mono llamado Donovan, Tommy desesperadamente rompe el protocolo médico y prueba usar un compuesto derivado de un extraño árbol de Guatemala. En un primer momento, el fármaco no detiene el crecimiento del tumor, pero sorprendentemente rejuvenece a Donovan, mejora de sus heridas y sus capacidades cognitivas. Posteriormente consigue la curación del mono.

Cuando Tommy regresa a casa, Izzi, su esposa, le señala una nebulosa brillante y la describe como Xibalba, el inframundo maya al cual viajan todas las almas cuando mueren. También le muestra a Tommy un libro que está escribiendo, que se sitúa en la conquista española de América, titulado The Fountain (La Fuente). Cuando Izzi se va a dormir, Tommy lee el libro y se queda dormido. Al despertar, se entera que Izzi ha ido al museo. La encuentra allí, y ella le explica la historia de la creación de los mayas: le cuenta de como el primer creador del mundo se sacrificó a sí mismo para dar vida a todos los seres del mundo. Unos minutos después, ella se derrumba y Tommy le lleva al hospital. Cuando Izzi está en el hospital le dice a su marido que ya no le teme a la muerte. Él no acepta esto y regresa a su laboratorio a seguir trabajando desesperadamente para encontrar una cura para el tumor cerebral de Izzi.

En una de las escenas, Izzi entra en paro cardíaco (presenta una fibrilación ventricular) y los enfermeros obligan a Tommy a abandonar la habitación. En ese momento la doctora Lillian Guzetti (interpretada por Ellen Burstyn) le comunica que el tumor de Donovan se está reduciendo. Tommy en un ataque de locura y desesperación entra en la habitación compruebando que las maniobras de resucitación han sido inútiles. En el funeral de Izzi, Tommy le dice enajenado por el dolor a la doctora Guzetti: La muerte es una enfermedad como cualquier otra, hay una cura. Y yo la encontraré.

Segunda narración en el siglo XVI: El Inquisidor 

Durante el siglo XVI en España, el Gran Inquisidor, Silecio (Stephen McHattie) sataniza a la Reina de los españoles, Isabel la Católica (Rachel Weisz) como una hereje. El Inquisidor, poco a poco va conquistando territorios de la Península Ibérica como parte de su plan para tener a España bajo su poder, causando la muerte a los seguidores de la reina a lo largo del camino. Tomás (Hugh Jackman), un soldado al servicio de Isabel, conspira para asesinar a Silecio, sólo para ser detenido por un subordinado, el capitán Ariel (Cliff Curtis), que trae un mensaje urgente de la Reina. Volviendo a la corte de Isabel, Tomás tiene la misión de encontrar el "Árbol de la Vida" en Nueva España (Guatemala), el cual está descrito en el Génesis. La ubicación del "Árbol de la Vida" se revela en un mapa oculto, y está representada por una daga maya robada por el Padre Avila (Mark Margolis) cuya orden franciscana respalda a la Reina.

Tomás viaja al Nuevo Mundo con los conquistadores y los compañeros del Padre Ávila para encontrar el "Árbol de la Vida". A medida que la búsqueda se prolonga y las dificultades se multiplican, algunos de los hombres deciden organizar un motín. Tomás restablece el orden matando a los cabecillas, una vez que el Padre Avila revela que han llegado a su destino. Cuando Tomás y sus hombres se acercan a la pirámide, en cuya cima se encuentra el "Árbol de la Vida", los guerreros mayas les atacan. Dos soldados que huían mueren inmediatamente, pero Tomás es capturado por los guerreros que le fuerzan a subir a la pirámide. Cuando llegan a la cima del templo, Tomás es apuñalado en el abdomen por un sacerdote maya que lo estaba esperando. 

Tercera narración futurista: El astronauta

El astronauta, Tom (Hugh Jackman), viaja hacia una nebulosa dorada en una nave espacial esférica que también alberga el "Árbol de la Vida". Tom medita y realiza prácticas de Tai Chi, pero es atormentado por las visiones de Izzi (Rachel Weisz). Él se concentra en llegar a la nebulosa, asegurando al "Árbol de la Vida" que renacerá en la llegada. Pero a pesar de sus garantías, el árbol muere. Izzi atormenta a Tom en una visión y le alienta insistentemente a que termine de escribir su libro: The Fountain. Tom se enfrenta a su miedo, a la muerte, y acepta morir, lo que le permite finalmente escribir el libro y terminarlo. 

Final de las tres narraciones:

En lugar de matarlo, el sacerdote identifica a Tomás como el "Primer Padre", la deidad que se autosacrificó para crear el mundo. El sacerdote, a su vez, se presenta a sí mismo como un sacrificio, y Tomás le abre una herida en su garganta. Luego pasa a través de una puerta y encuentra el "Árbol de la Vida". Perfora el tronco con la daga maya, la savia se derrama en el suelo y una pequeña planta crece y florece en el lugar que cayó la daga. Tomando esto como una señal de rejuvenecimiento, Tomas aplica la savia a su herida abdominal y se sana. A continuación, bebe desesperadamente la savia acabando derrumbado con hojas y flores que llenan su cuerpo y es finalmente enterrado junto al "Árbol de la Vida".

En el futuro se muestra a Tom pasando por el corazón de la nebulosa Xibalba y consigue quedarse en paz con el pensamiento de su muerte inminente, la estrella explota y el árbol florece una vez más.

En el mundo real se muestra a Tommy plantando una semilla del árbol sobre la tumba de Izzi simbolizando así la resurrección de la vida a través de la muerte.

La Fuente de la Vida es una película sorprendente, bonita, con grandes dosis de fantasía llevada incluso al estado de surrealismo. Sus escenas de realidad son tremendamente desgarradoras y auténticas. La escenografía épica ha sido muy bien trabajada. El trabajo interpretativo, el vestuario, los efectos especiales y la banda sonora son exquisitos.

Se refleja una vez más cómo la paciente acepta antes su propia muerte que los que le rodean siendo ella quien consuela a los que se quedan. Para mi, uno de los momentos más impresionantes es ver cómo ese investigador incansable que está a punto de tener en su mano la llave para curar a su mujer,  se llena de rabia e ira por la impotencia que siente de haberle fallado estando tan cerca. Se muestra así el lado humano e irracional que puede tener incluso un profesional sanitario cuando es atravesado por el dolor en primera persona.