lunes, 30 de junio de 2014

Relato de verano: Manuscrito en un papel


María vino remitida por el Servicio de Cirugía General muy asustada. Un cáncer anaplásico de tiroides había crecido en su cuello de forma espectacular en pocos meses. Su tamaño alcanzó proporciones que lo hacían inoperable. Acudió a la consulta de Oncología Rdioterápica junto con su marido y dos de sus hijos con la esperanza de encontrar alguna solución. María apenas podía articular palabra y tenía un fuerte estridor. Tampoco podía tragar los alimentos en condiciones. Estaba rota de dolor, de abatimiento y de angustia.

En aquella consulta la doctora le explicó el tratamiento lo mejor que pudo, pero María estaba bloqueada por los nervios, sobrepasada y su angustia era desorbitada. Al percatarse de ello, la doctora habló pausadamente con la familia, explicándoles el alcance del diagnóstico, del tratamiento y del pronóstico. 

A María hubo que practicarle una traqueotomía profiláctica casi de urgencia para asegurar la vía aérea durante el tratamiento. A partir de aquel momento el medio de comunicación entre María y su doctora sería un manuscrito en un papel.

A los pocos días se inició la radioterapia de forma conjunta con la quimioterapia. María demandaba a diario "hablar" con su doctora. En sus manuscritos María daba rienda suelta a su desasosiego, a su angustia a una necesidad imperiosa de acabar con todo esto. Su doctora los leía con curiosidad, atención y preocupación, pues en cierto modo se le rompía el alma leyéndolos. Hizo todo lo humanamente posible por atender su dolor y lo que la farmacología le permitía para su bienestar, pero resultaba complicado despojarle de su natural angustia. Lo consiguió con paciencia, despacito, día a día. Ella finalmente se ganó su confianza y María empezó a ver como su tumoración iba menguando. Sin embargo, un poso de tristeza quedaba.

Finalmente acabó el tratamiento y consiguió irse unos días a casa para recuperarse. Volvió a hablar, pero tenía que hacer grandes esfuerzos para hacerlo, así que había resuelto seguir escribiendo en aquellos retazos de papel. 

Un tiempo más tarde María volvió al hospital por unas crisis convulsivas. Esta vez la enfermedad se encontraba en su cerebro y en sus pulmones. Volvió a la consulta de radioterapia para darle unas sesiones con intención paliativa en su cabeza. No pudo acabar el tratamiento. María se fue apagando poco a poco como la luz de una vela. 

Su doctora aún conserva aquellos manuscritos en un papel. Cada vez que los lee se acuerda del desgarrador testimonio de vida de María. 



viernes, 27 de junio de 2014

Premios "Albert Jovell". Poniéndole cara al cáncer.




Ayer 26 de Junio tuvo lugar la entrega de Premios "Albert Jovell" en el Teatro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, en los que tuve el privilegio de asistir como finalista en la categoría de "Labor periodística más comprometida con la normalización social del cáncer". Los otros dos finalistas fueron la Revista Rose de Valérie Dana y el programa de Informe Semanal de RTVE1 "Cáncer de mama, la vida sigue" que fue en quien recayó finalmente el galardón y a los que desde aquí también felicito. 

Ser finalista es para mí ya un premio, pues colocarme como comunicadora a la altura de un programa de televisión y de un magazine desde mi modesto blog personal es un lujo sin precedentes. Soy una médico especialista en Oncología Radioterápica que trabajo como médico adjunto en el Hospital Universitario de Burgos. Desde allí trato a mis pacientes lanzando los rayos que emiten los aceleradores lineales. Desde mi blog personal, fabricado con mucho cariño, lanzo rayos de esperanza que representa esa luz necesaria al maremágnum de información existente sobre el cáncer. No soy periodista, tan sólo muestro mi vocación de escritora aunque todavía no haya escrito ningún libro. 

El simple hecho de que se reconozca el esfuerzo personal hecho fuera de mis horas de trabajo, delante del ordenador de mi casa y sin más medios que la red de internet, mis conocimientos y mi experiencia como médico, pone de manifiesto lo mucho que se puede hacer con pocos medios y sin ningún patrocinio. Pero sin duda, lo más conmovedor y emocionante de esta tarea es saber que el mensaje que transmito desde este atrio llega a los pacientes y les ayuda. Ese es mi mejor regalo y mi mejor premio. 

Tuve también ayer la oportunidad de poner cara a muchas personas que hasta ahora sólo conocía de forma virtual: Valérie Dana, Esmeralda Mardomingo, María Zavala (Revista Rose), Chadia Chaouch (autora del libro: "Corredora de la vida") y a Begoña Barragán (Presidenta de GEPACa las que agradezco su compañía y su afecto mostrado hacia mi de forma sencilla y sincera. Mi enhorabuena también desde aquí a todos los finalistas y galardonados. 

La Medicina ha de entenderse como un arte y una ciencia que cura a veces, alivia a menudo y debe consolar siempre. Decía Albert Jovell que entendía que la medicina podía todavía no haber encontrado la curación de su enfermedad, pero no podía entender que en algún momento dejara de cuidarle. Es un hecho que no deberíamos olvidar nunca. Albert como médico y enfermo entendió la misma filosofía que promuevo desde estas páginas y es que la medicina también debe basarse también en la afectividad y en el humanismo, pues son un pilar básico en nuestra práctica diaria. 

La velada de ayer fue muy emotiva. Albert Jovell fue nombrado a título póstumo, Presidente de Honor de GEPAC y su espíritu estuvo en todo momento muy presente. Las palabras de su mujer Mª Dolors llegaron al corazón de todo el auditorio. Reconozco que es un acierto haber puesto su nombre en estos premios. 

Desde aquí quiero agradecer a GEPAC y al jurado de los premios por considerar a "Un Rayo de Esperanza" digno de ser finalista. Quisiera dedicar este reconocimiento a todos los que han creído en mi y me han ayudado en este camino. A los presentes y especialmente a los ausentes. ¡Gracias!

Les dejo con el video ganador de mi candidatura: " Cáncer de mama, la vida sigue..."



martes, 24 de junio de 2014

Relato de verano: Se sentía de otro planeta




Había ocasiones en las que ella se sentía como si fuera de otro planeta. No alcanzaba a comprender como médico que era, los caminos que conducían a los enfermos hacia una medicina deshumanizada, tiránicamente protocolizada, sin visión hacia el enfermo, en la que únicamente se contemplaba su enfermedad.

Aquel día en el comité se hablaba de un varón de 92 años con un excelente estado general al que se le había detectado un pequeño tumor maligno en el borde libre izquierdo de su lengua. Mientras sus compañeros deliberaban acaloradamente el tratamiento a aplicar en el caso, ella se acercó a la sala contigüa donde se encontraba ese pequeño héroe anónimo que había alcanzado la senectud con dignidad y buen porte. Tenía la piel arrugada por el tiempo y bronceada por los paseos por el campo y algún que otro pequeño trabajo que todavía ejercía en su modesta huerta. Sus ojos brillaban aún con fuerza y ganas. La doctora se aproximó a él con una sonrisa de complicidad y le solicitó que le mostrara la lengua. Tenía una lesión blanquecina en el borde posterior izquierdo de la lengua que apenas alcanzaba el centímetro de longitud. Le palpó el cuello y no halló ningún ganglio sospechoso. Se despidió de él y se dirigió a la sala con el resto de colegas.

Ella pensó que se le podía hacer una braquiterapia si dispusiera de ella, pero consideraba que el paciente era muy mayor para enviarle a otro hospital lejos de su casa. Los cirujanos hablaban de hacerle una hemiglosectomía (extirpar media lengua) con biopsia selectiva de ganglio centinela y posterior linfadenectomía cervical izquierda (extraer los ganglios de la parte izquierda del cuello). Ella no daba crédito a lo que estaba escuchando.

Sin vacilar preguntó: "¿Por qué no le extirpáis la lesión con margen sin más?. Si fuera mi padre el enfermo es lo que yo le haría". El resto del auditorio le replicó que eso no era una cirugía oncológica, que lo que las guías recomendaban era ese tratamiento, que la evidencia científica, que ese era el mejor tratamiento posible y que bla, bla, bla....

Definitivamente se sentía de otro planeta. Ella conocía perfectamente las guías y los protocolos de actuación, pero veía a un enfermo muy mayor que había superado con creces la esperanza de vida, con buena calidad de vida y al que la cirugía propuesta podía dar al traste con ella; por lo tanto entendía que había que personalizar el tratamiento fuera de protocolo. Se empequeñezó ante tanta verborrea y frustrada por la sensación de no haber sido entendida en el manejo concreto de ese paciente. Le vino entonces a la mente una frase del libro "Todo fluye" de Vasili Grossman: "Todo lo que es inhumano es absurdo e inútil".

sábado, 21 de junio de 2014

Cineterapia oncológica: Presidente Miterrand (Le Promeneur du Camps de Mars) 2005. Francia. Robert Guédiguian



La película Presidente Miterrand (Le Prometeur du Champs de Mars, en francés) narra la historia del fin de un mandato y del final de la vida cuenta del Presidente de Francia François Mitterrand que entregó sus últimos años de vida a la República francesa. El socialista ejerció de presidente entre 1981 y 1995 (murió en 1996), una época en la que se derribó el muro de Berlín y los países comunistas y el comunismo entraban en la más absoluta decadencia. El presidente (interpretado de forma magnífica por el veterano Michel Bouquet) estaba librando sus últimos combates contra un cáncer de próstata, enfermedad que al parecer ya padecía en fase inicial antes de su mandato y que evolucionó de forma prolongada con metástasis óseas. En el filme vemos a un joven y apasionado periodista (interpretado por Jalil Lespert) que intenta arrancarle unas lecciones universales acerca de la política y la historia, acerca del amor y la literatura..., certezas acerca de la vida. Pero el anciano apenas logra brindárselas porque para él ya había llegado el momento en que pasado, presente y futuro se confunden en uno solo, el tiempo en el que sólo perviven las dudas, el tiempo en el que todos los hombres son iguales: el tiempo de la proximidad de la muerte. El director francés Robert Guédiguian dirige este homenaje a François Mitterrand, en el que se destaca la personalidad ambiciosa del ex-presidente a la vez que se intentan despejar algunos interrogantes de la época. Está basado en el libro Memorias interrumpidas, a partir de unas conversaciones con Georges-Marc Benamou.

Guédiguian deja por una vez Marsella y su clase trabajadora para ofrecer un retrato sobre los últimos días del presidente Mitterrand y su relación con su biógrafo. “Anote, anótelo todo y dígales que no soy el diablo”, le dice el mandatario socialista, a quien está a cargo de publicar sus memorias. Si Mitterrand como socialista paradójicamente nunca dejó de defender y perpetuar el orden burgués, Guédiguian elige sacar a la luz el contexto de su pretérita resistencia al régimen de Vichy durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Lo que queda claro en Presidente Mitterrand es el retrato intelectual del personaje, cuya erudición está al servicio de una particular concepción estética de la intimidad. Finalmente, Guédiguian repite la sabiduría de "Ciudadano Kane" a la hora de develar el secreto de una vida: aquí está prohibido pasar; la belleza del último plano de la película bien remite en su espíritu al inicio de la opera prima de Orson Welles.


miércoles, 18 de junio de 2014

El vestido del cáncer




Recuerdo en una ocasión, cuando trabajaba en el Hospital de Son Dureta de Palma de Mallorca, un paciente procedente de Ibiza y aficionado a la pintura, me preguntó cómo eran las células del cáncer. Era una pregunta poco habitual, pero traté de explicárselo de manera que él lo entendiera. Al finalizar la radioterapia, nos trajo un cuadro pintado por él y que parecía de arte abstracto. Según él había dibujado sus células cancerosas, al menos como él se las imaginaba tras mi descripción. Fue algo verdaderamente sorprendente.

Al hilo de esta historia, viene otra en la que la protagonista es Jacqueline Firkins. Ella empezó a diseñar sus primeros vestidos desde los 18 años, especialmente en el diseño artístico de vestuario para cine y teatro. Hace poco tiempo una beca para fomentar la investigación entre distintas disciplinas le dio la inspiración. Al explicar el proceso investigador se incluyeron una serie de imágenes de células tumorales vistas al microscopio. Tras esas imágenes histológicas llenas de tinciones de diversos colores, algunos incluso fosforescentes, las texturas y la armonía le puso de manifiesto que "tenían una belleza intrínseca a pesar de representar algo tan fatídico como el cáncer".
Aquella primera visión del cáncer bajo el microscopio se acaba de traducir ahora en una revolucionaria exposición de vestidos, que puede verse en la Universidad British Columbia de Canadá, donde Firkins da clases en el departamento de Cine y Teatro.
"Inmediatamente supe que las imágenes de diferentes células tumorales facilitadas por el profesor Christian Naus podían transformarse en vestidos", explica Firkins horas antes de la inauguración de Diseñando el cáncer: La relación entre Destrucción y Belleza. "Comenté la idea con tres de mis amigas que habían padecido cáncer (de pulmón, útero o mama) y de ahí surgió una de las conversaciones más fascinantes sobre la imagen corporal, la belleza y cómo había influido la enfermedad en su vida".
Esta especialista en diseño es consciente de las sensaciones encontradas que puede generar su exposición, y admite que hay quien ha tachado sus vestidos de "frívolos, triviales o irrespetuosos", pero también señala que ha tenido numerosos comentarios positivos de pacientes con cáncer, agradecidos por un vestuario que se aleja mucho del tradicional lazo rosa con que suele vestirse el cáncer. "Con esas imágenes no estaba tratando de mostrar el aspecto de degeneración maligna de la enfermedad, sino utilizar las células en un sentido de celebración y fuerza".
Firkins está convencida de que sus vestidos son una buena manera de hacer llegar la ciencia al público, "y de representar la experiencia de las mujeres con cáncer que conozco". Además, defiende, con sus diseños también trata de dar un respiro a las mujeres con cáncer que pueden ver su imagen personal afectada por las secuelas del cáncer: "Creo que actualmente hay mucha presión para que te sientas bella, independientemente de cómo sea tu cuerpo, y esto va tanto por los pacientes con cáncer como por quienes tienen alguna imperfección o unos kilos de más", prosigue. "Pero se nos debería permitir decidir cómo y qué hace que nos sintamos bellos en cada momento, tanto si eso significa esconder algo (como una cicatriz) o descubrirnos y gritar al mundo nuestras inseguridades".
Aunque inicialmente no descartó diseñar trajes también de hombre, esta profesora de vestuario admite que toda su relación con el cáncer es a través de las mujeres, "y puesto que no quería diseñar nada sin tener la impresión directa de los pacientes, finalmente me decidí por trabajar únicamente con vestidos femeninos".
Tras la exposición está previsto que los 10 vestidos de fiesta se subasten con el objetivo de recaudar fondos destinados a la investigación oncológica ("aunque mis tres mejores amigas ya me han dicho cuál elegirían ellas", bromea). "Los trajes están concebidos para generar un diálogo más allá del diseño, así que no sé muy bien dónde acabarán, pero creo que el mejor arte está abierto a la interacción con la gente. Espero que inspiren a las mujeres a discutir abiertamente sus historias personales".
Firkins, que diseñó su primer vestido hace ya 20 años, confiesa que lo que más le ha gustado siempre es contar historias a través de los trajes ("nunca diseño solamente porque sea algo bello") y por eso no descarta que el proyecto Fashioning cancer le da la oportunidad de generar nuevos diálogos en torno a otras enfermedades o cuestiones como la discapacidad, las diferencias de género o el envejecimiento.

Les dejo con el video de la colección 



martes, 17 de junio de 2014

Desayunando con fotones




Hace escasos meses irrumpió con fuerza este nuevo blog al que he hecho referencia en otras ocasiones y que se llama "Desayuno con fotones". Es un blog como ellos denominan de Física Médica para todos los públicos. Si mi especialidad de Oncología Radioterápica ya es desconocida por el gran público en general, es posible que la visibilidad de la especialidad de Radiofísica y Protección Radiológica sea aún más escasa. 

Ni que decir tiene que los radiofísicos son profesionales esenciales en el trabajo de cualquier oncólogo radioterapeuta que se precie, pues gracias a ellos podemos llevar a cabo cada vez más sofisticados tratamientos. Nuestro trabajo codo con codo es el que materializa los resultados en los pacientes. 

"Desayuno con fotones" es un blog dinámico y divertido que nos acerca a esta apasionante disciplina que es la Física Médica con "posts" interesantes y que complementa esa visión clínica de mi especialidad que desde este atrio que me ofrece mi blog siempre trato dar a conocer a los pacientes. Si tienen curiosidad por el mundo de las radiaciones ionizantes no duden en visitarlo, merece francamente la pena.

Les dejo con esta simpática versión de Get Lucky de Daft Punk realizada por el grupo Miracles of Modern Science. Disfrútenlo.





viernes, 13 de junio de 2014

Cineterapia oncológica: Pelucas. España. 2014. José Manuel Serrano Cueto.



Pelucas es un cortometraje de ficción sobre el cáncer, con un mensaje positivo, y que tendrá carácter benéfico. Los beneficios que saquemos irán destinados a la Fundación Juegaterapia.

Escrito y dirigido por el escritor y crítico gaditano José Manuel Serrano Cueto (cuyo documental "Contra el tiempo" estuvo nominado al Goya), el corto se encuentra actualmente en período de postproducción.

"Pelucas" surge de la experiencia personal de Montse Gómez y Serrano Cueto. En una entrevista reciente para El Independiente de Cádiz, José Manuel dijo:“Mi mujer es muy valiente, mi heroína. Los dos necesitábamos aportar nuestro granito de arena y es así como lo vamos a hacer, lanzando un mensaje positivo con este corto”. Montse Gómez falleció el 6 de noviembre de 2013.

"Pelucas" será el fruto del apoyo de numerosas personas y entidades, entre ellas las actrices Lola Marceli y Cuca Escribano (protagonistas del corto), la maquilladora Sylvie Imbert (ganadora del Goya por Blancanieves), la figurinista Yvonne Blake (Oscar por Nicolás y Alejandra), el montador Jesús Ramé (montóÉramos pocos, nominado al Oscar), la compositora Dolores Serrano Cueto, la fotofija Vero Pérez, la diseñadora Cristina Cantarero…

La productora de Pelucas es Creta Producciones, de amplia experiencia en el mundo del cortometraje. Nominada al Goya en 2008 por Harraga (Patricia Fernández y Mario de la Torre) y en 2013 por el corto documental Un cineasta en La Codorniz (Javier Rioyo). Entre sus trabajos también se encuentran los cortos Andrés y Javier (Juan Manuel Díaz Lima, 2011), Nueva vida (Joan Planas, 2012), Gitanos del Sacromonte (Eva P. Fernández y Mario de la Torre, 2010),Sunuy Aduna (Yo por ti, tú por otro) (Alfonso Palazón, 2009)

El cortometraje narra la última representación de la actriz María Fornell (interpretado por Lola Marceli) que acaba su última representación de Lisístrata. Encerrada en su camerino, sin desprenderse de su personaje, no quiere ir a recoger un premio que le entregan esa misma noche. En el corto se aprecia la alopecia debida al tratamiento de quimioterapia al que está siendo sometida, no así en su papel, donde la peluca es parte del atrezzo de su interpretación teatral. Su novia y maquilladora, Silvia (interpretado por Cuca Escribano), intenta convencerla poniéndole diversas y divertidas pelucas para que acuda a la gala.


miércoles, 11 de junio de 2014

Ponte corbata



Por segunda vez en España, hoy 11 de junio se celebra el Día Mundial del Cáncer de Próstata. Esta fecha conmemorativa tiene como objetivo incrementar la sensibilización social con la enfermedad y favorecer la normalización del cáncer de próstata, además de acercar a los pacientes de este tipo de cáncer y a sus familiares información y recursos a través de "Cáncer de Próstata España", una división integrada en el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC).
Según los datos de la Asociación Española de Urología (AEU), cada año se diagnostican en nuestro país más de 20.000 casos de cáncer de próstata, tratándose del tipo de cáncer más frecuente entre los varones. Se trata, por tanto, de un tipo de cáncer con elevadas cifras de incidencia pero que cuenta todavía con poca visibilidad en nuestra sociedad.
La estigmatización que acompaña al cáncer de próstata, la falta de información contrastada y de calidad y los escasos recursos de los que disponemos pacientes y familiares, son algunas de las barreras que nos impulsaron a crear la división de "Cáncer de Próstata España", desde la que celebramos el Día Mundial del Cáncer de Próstata, una iniciativa pionera en nuestro país.
Una campaña en las que las mujeres, hermanas, hijas y nietas de los pacientes son la imagen de la campaña, ya que son ellas las que, en muchas ocasiones, han contactado con la asociación para solicitar apoyo, recursos, e información acerca del cáncer de próstata, y apoyan al paciente en el día a día de la enfermedad. Ellas también conviven con el cáncer de próstata, y por ese motivo son la imagen de esta campaña junto a la corbata verde, un símbolo eminentemente masculino y que contrasta especialmente con la imagen de la mujer. Estas corbatas verdes se repartirán de manera gratuita en las mesas informativas situadas en los principales hospitales de nuestro país. Esperamos que el próximo 11 de junio tú también te pongas corbata y muestres así tu apoyo a los pacientes de cáncer de próstata.  #pontecorbata



lunes, 9 de junio de 2014

La radioterapia en el cáncer de recto


El cáncer colorrectal es cada vez más frecuente en los países occidentales, ocupando el segundo lugar en incidencia del total de tumores, representando un 10-15% de ellos. Al colon o intestino grueso lo dividimos anatómicamente en: colon ascendente, colon trasverso, colon descendente, sigma y recto. En esta parte final del intestino grueso actúa como reservorio del material fecal y gran parte de los tumores se originan en esta zona. La radioterapia junto a la cirugía juega un papel importante en los tumores de recto pues evita el riesgo de recaída o recidiva local. 

Los pacientes suelen presentar como síntomas más comunes: cambios en el ritmo deposicional (estreñimiento o diarrea no explicable por otras causas), sangre roja con las heces o dolor a la defecación y estrechez de las heces. El diagnóstico se obtiene mediante una colonoscopia y toma de biopsias. Una vez el paciente ha sido diagnosticado de un cáncer de recto caben básicamente dos estrategias de tratamiento:

  • Cirugía radical, mediante lo que se conoce como una resección anterior baja (extirpación de la porción de recto afectada junto a ganglios) o una amputación abdómino-perineal que conlleva a portar una bolsa de colostomía en los casos de tumores cercanos al ano. En función de una serie de factores de riesgo que serán analizados una vez extraído el tumor se valorará la necesidad o no de aplicar una radioterapia adyuvante o complementaria, de forma concomitante (a la vez) generalmente a quimioterapia. 
  • Radioterapia preoperatoria. Esta estrategia se puede realizar en tumores no estenosantes, es decir, que no estrechen en demasía el recto y pueda en consecuencia, obstruirse en el transcurso del tratamiento. La radio-quimioterapia concomitante preoperatoria debe plantearse con la intención de reducir el tumor y posteriormente operar al paciente con más garantías, en cuanto se espera una menor tasa de recaídas con esta estrategia de tratamiento.

Voy a explicar ahora paso a paso cómo se aplica la radioterapia en el cáncer de recto.

La primera visita:

En ella el radioncólogo le explicará en primer lugar si existe en función del tipo de cirugía aplicada y factores de riesgo o en el caso de los tratamientos preoperatorios, el estado del paciente; la indicación o no de hacer radioterapia. Normalmente nos guiamos por protocolos médicos bien establecidos, pero siempre pueden existir algunas circunstancias que contraindiquen la radioterapia.

Habitualmente en el cáncer de recto la radioterapia se administra como tratamiento adyuvante o complementario a la cirugía y puede hacerse antes o después de ésta (pre o post-operatoria). En ambos casos suele utilizarse de forma combinada y a la vez la quimioterapia.


La simulación:

Si en el paso anterior se ha indicado la radioterapia, el especialista le emplazará a hacerse una simulación. La simulación consiste en hacerse una TAC-simulación que reproduzca lo más fielmente posible las condiciones en las que se va a tratar luego en la mesa de tratamiento. Para ello nos serviremos de algún sistema de inmovilización, en este caso un "belly-board" o cajón donde se deja caer la tripa en posición de prono (boca abajo). Para tener una referencia del ano o de la cicatriz perineal se colocará una marca radiopaca de referencia antes de hacer la TAC. Es posible que se le administre contraste por vía oral para visualizar mejor el intestino delgado.


"Belly-board"

Se procederá colocar al paciente de forma alineada y lo más estable posible y se procederá a hacer la exploración. Por fuera, la TAC dispone de unos láseres externos que se utilizan para marcar unas coordenadas sobre la piel que una vez finalizada la exploración le pintarán sobre él o se tatuarán en forma de pequeños puntos casi imperceptibles. Es importante que el paciente esté tranquilo y relajado durante este proceso que en total puede durar entre 15-20 minutos. Para agilizar el proceso es conveniente que lleve ropa cómoda y fácil de quitar. Es posible que al finalizar la exploración le tomen unas fotografías que también nos servirán de referencia.


La Planificación:


Con las imágenes obtenidas en la simulación, su médico hará una prescripción de dosis en un volumen concreto. Este es un proceso personalizado de diseño de su tratamiento. Aquí el radioncólogo procederá a contornear en un planificador (ordenador específico para diseñar los haces de tratamiento y hacer los pertinentes cálculos de dosis de radiación) tanto los llamados órganos críticos (órganos sanos que nos interesa reciban no más de una determinada dosis para no dañarlos: intestino delgado, la vejiga, las cabezas femorales, etc) como los tejidos u órganos diana de cada caso (donde si nos interesa que se reciba una dosis tumoricida según cada caso: el tumor o el lecho tumoral y los ganglios vecinos y de la pelvis). A partir de aquí los encargados de hacer la mejor planificación posible serán los técnicos dosimetristas y los radiofísicos. Ellos deberán velar por que nuestra prescripción de dosis se ajuste de la mejor manera posible. Luego el radioncólogo debe supervisar junto con el radiofísico de que todo esté en orden y dará su visto bueno, o no, al tratamiento. Una vez acordado el plan, se validará y ya estará listo para comenzar el tratamiento.

El Tratamiento:

El primer día de tratamiento será un poco más largo que el resto de sesiones, pues estará presente el médico junto con los técnicos para ratificar que lo planificado se ajusta a la realidad. Se realizarán pruebas de imagen para verificarlo. Si hay alguna pequeña variación se ajustará ese día y se irá comprobando su estabilidad a lo largo de todo el tratamiento. Es también importante para facilitar el trabajo a todos que venga con ropa cómoda y fácil de quitar. En la mesa de tratamiento debe estar quieto y relajado como en la simulación. Notará como los técnicos de radioterapia le movilizan y hacen pequeños desplazamientos con la mesa. Ayudados por láseres y por los puntos de tatuaje conseguirán reproducir la postura es la que se encontraba cuando le simularon. Es importante que el paciente se deje hacer y no se mueva, pues así facilita el trabajo a los técnicos y encontrarán en menos tiempo la postura adecuada. Si todo lo verificado está bien seguirá con sus sesiones programadas y prosequirá su tratamiento normalmente. Generalmente se aplican sesiones diarias de lunes a viernes con una duración aproximada de 15 minutos. El número de sesiones a aplicar dependerá del fraccionamiento que elija el médico.

Visitas durante el tratamiento:

Durante el tratamiento su radioncólogo le visitará semanalmente para ver su tolerancia. En esta visita deberá indicar cuanquier síntoma especialmente si es relacionado con su piel, cansancio, dolor abdominal, diarreas o molestias al orinar. Si aparece algún problema de toxicidad derivada de la radioterapia, el médico valorará si es necesario o no recibir algún consejo dietético o tratamiento médico. La piel debe mantenerse limpia e hidratada, pero no debe aplicarse ninguna crema antes de las dos horas previas a la radioterapia. No dude en preguntar ante cualquier síntoma relevante.


Fin de tratamiento:


Su médico valorará su tolerancia al tratamiento y le dirá la conducta a seguir en relación a consejos médicos y prescripciones médicas. Le proporcionará un informe con todos los datos del tratamiento aplicado y le emplazará a un seguimiento médico con los análisis o pruebas complementarias que considere oportunas. Este seguimiento puede ir alternado con el de otros especialistas.

Seguimiento:

Durante las visitas sucesivas su radioncólogo valorará tanto el estado de la enfermedad como la toxicidad a medio y largo plazo de la radioterapia. Las complicaciones aunque son infrecuentes pueden surgir. Las más importantes son la enteritis rádica y la cistitis rádicaSi surge alguna de estas complicaciones tardías buscará un tratamiento adecuado. Si surgiera una recaída de su enfermedad, el radioncólogo es posible que le haga un seguimiento más estrecho y le indique la conducta a seguir.

Les dejo con un video del oncólogo radioterapeuta el Dr. Javier Aristu de la Clínica Universitaria de Navarra, en el que explica el tratamiento del cáncer de recto.

jueves, 5 de junio de 2014

Cineterapia oncológica: Agosto. EEUU. John Wells. 2013.



"Agosto" es una película melodramática con toques de comicidad basada en la novela original del mismo nombre ganadora de un Premio Pulitzer de Tracy Letts. La película retrata una historia familiar con sus conflictos, emociones y situaciones variopintas de un tórrido mes de Agosto en las llanuras de Oklahoma. 

Violet, la protagonista encarnada en la camaleónica, siempre grande y excelentemente caracterizada de paciente oncológica, Meryl Streep, padece un cáncer de cavidad oral, concretamente de lengua. Su marido Beverly, interpretado por Sam Sheppard, es un escritor y alcohólico al que la situación con su mujer y su enfermedad le sobrepasan. Un buen día decide contratar a una mujer india para que cuide de su esposa. A los pocos días de contratarla él desaparece misteriosamente y poco después se conoce la noticia que lo han hallado muerto en un lago, al parecer se habíaquitado la vida,

A partir de este eje prosigue la película llegando a una especie de catarsis en el momento de la cena del funeral en que se reúne toda la familia Weston. En ella salen a la luz todas las miserias, desengaños y trifulcas de esta disparatada familia. Sobresale el trasfondo de soledad y búsqueda de la felicidad no encontrada por todos sus personajes.

Violet es una mujer egoísta, fumadora empedernida, malhablada y adicta a estupefacientes incluso antes de ser diagnosticada de su cáncer oral. La verbalización de la verdad en su forma más crudas conflicto con sus tres hijas.  Bárbara, interpretado por Julia Roberts, es la hija mayor. Su matrimonio no está psando por el mejor momento, su relación con su hija adolescente se complica y entiende que ahora su papel es de ser responsable del cuidado de su madre. Ivy, la segunda hija (Julianne Nicholson) asumió en su día el cuidado de sus padres y desea emprender una nueva vida junto a su amado y primo carnal Charles (Benedict Cumberbatch). Sorpresivamente descubrirá que Charles es su hermanastro. Por último está una tercera hija, Karen (Juliette Lewis) una mujer frívola y superficial que cambia tanto de marido como de peinado.

Se trata como ven de una película reciente provista de un gran reparto donde el tema central es la familia que protagoniza Agosto, un filme cargado de emotividad. Magníficas interpretaciones sobre un cartel de verdadero lujo.