lunes, 23 de febrero de 2015

Decálogo para una sala de espera oncológica





Hace unos meses tuve la suerte de conocer a una paciente de cáncer de mama que había afrontado su enfermedad de una forma tremendamente positiva. Su nombre es Chadia Chaouch, una mujer de origen y acento francés pero que lleva ya más de veinte años en nuestro país. Tras su experiencia decidió escribir un libro titulado "Corredora de la vida" en el que narra como, tras ganar 35 kilos durante el tratamiento oncológico, decidió tomar cartas en el asunto y ponerse a correr como una terapia para su calidad de vida. Empezó poco a poco y finalmente llegó a correr maratones. Fue todo un reto que sin duda le reportó importantes beneficios para su salud física y mental. Quiso compartirlo con los demás para que fuera un apoyo para otras pacientes que estuvieran pasando por una situación similar. Chadia es ahora voluntaria y tras observar que las salas de espera oncológicas eran como un segundo hogar para los pacientes decidió hacer un decálogo de buenos consejos y colgarlo para que sirviera de confort a los pacientes.

Este sería un decálogo emocional que me tomado la libertad de adaptar para una sala de espera oncológica

1.- Da sentido a tu vida.
Es necesario tener ilusiones en la vida y buscar un para qué y por quién vivir. Es importante dominar los miedos, liberarnos del sentimiento de culpa y del resentimiento. No dudes en pedir ayuda psicológica si lo necesitas. No te avergüences por ello. Expresar tus sentimientos a amigos o a los especialistas que llevan tu proceso puede ser de gran ayuda.

2.- Piensa en el presente
Cuida tu presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Vive, porque cada día no es un día cualquiera. 

3.- No te imagines todos los efectos secundarios que te pueden pasar. 
Muchos de ellos no aparecerán y cada paciente es diferente. Lo que le ha pasado a otro paciente no te tiene por qué pasar necesariamente a ti.

4.- Intenta dar un pequeño paseo diario.
Caminar ayuda a despejarse y el contacto con el aire libre siempre tiene efectos positivos. Practica ejercicio físico adaptado a tu situación. Entrénate cada día un poco y no busques excusas. 

5.- Agárrate a algo o a alguien que te dé fuerza.
La familia, los amigos o cultivar la espiritualidad son claves para mantener la fuerza ante la enfermedad. Sigue tu camino sin dejarte vencer por la propia enfermedad. No abandones nunca tus sueños ni tus proyectos vitales, pues te ayudarán a seguir adelante.   

6.- Piensa que la enfermedad es una etapa más de la vida, que empieza y se acaba. 
Disfruta de lo bueno de tu día a día. Dedícate tiempo libre a ti mismo, a cuidarte y a disfrutar con los tuyos. Cultiva las relaciones sociales. No te encierres por el cáncer. Ábrete a las cosas buenas que puede traerte la vida con y después del cáncer

7.- Cuida tu aspecto físico.
Aprende a quererte, a valorarte y a mantenerte con buen aspecto para mantener la autoestima en buen estado. Visualizar que tu cuerpo sana puede ayudarte. 

8.- No compares nunca tu proceso personal con cualquier otro. 
Cada proceso y cada persona son únicos. 

9.- Es tiempo de reconciliarse con uno mismo y con las cosas que hemos dejado pendientes.
Perdónate y trata de cumplir al menos alguno de los deseos que has ido postergando. Atrévete a dar el primer paso para reconducir tu vida. 

10.- Sé solidario y apoya a los demás.
Te ayudará a no obsesionarte con la enfermedad. 

Les dejo con esta entrevista a Chadia Chaouch en la que habla de cómo correr le ayudó a superar el trance de la enfermedad.