miércoles, 24 de junio de 2015

La Voz Descalza


El maridaje entre la música y la poesía casan bien en la voz y la guitarra de Amancio Prada. "La Voz Descalza" es el nombre elegido por el artista para el recital de canciones itinerante en el que pone música y voz a la letra de los bellos poemas místicos de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz resultándonos maravillosamente intemporales. 

Tuve la suerte de escucharle en vivo el pasado sábado 13 de Junio en el Salón de Actos del Museo de la Evolución Humana de Burgos. Fue una sensación sencillamente sobrecogedora ver la solemnidad y la sobriedad del escenario junto al silencio callado entre butacas. Dos velas inician el ritual, representando esas llamas de amor viva que fueron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, para luego dar paso a la grandilocuencia de la voz de Amancio.  Una fusión perfecta, como si las dos velas se juntasen en tal extremo que toda la luz fuera una sola. La razón, un homenaje al V Centenario del nacimiento de la carmelita descalza. 

Las canciones, aún sin haberlas escuchado antes, me resultaban familiares y mi mente las canturreaba casi sin querer. Resulta difícil olvidar los sencillos y bellos poemas aprendidos en mi niñez de estos dos gigantes de la literatura, pues tienen ese poso profundo y reflexivo que a mi me atrae. Me percaté que las frases como "vivo sin vivir en mi", "muero porque no muero", "nada te turbe", "en una noche oscura" o "llama de amor viva" están ya grabadas a fuego.

En mi quehacer diario caigo en la cuenta en esas miles de voces descalzas vestidas con impúdico camisón de hospital que representan para mi los pacientes. Ellos se entregan confiando en nosotros su salud más o menos maltrecha por culpa de la enfermedad. Voces descalzas que necesitan ser escuchadas en la celda de la consulta y que por diversas razones encuentran allí demasiadas barreras para poder calzarlas. Quizá ya va siendo hora de empezar a romperlas, a derribarlas, a atravesarlas para así acercarnos más los unos con los otros propagando esa dosis de afectividad efectiva que los enfermos reclaman y no acaban de encontrar. Busquemos incansablemente el cómo. Tal vez estas letras sueltas de este blog o la inspiración que surge de las canciones de Amancio Prada ayuden de algún modo a ello.