lunes, 11 de julio de 2016

Una mujer de mil batallas




Hay momentos en los que la Historia te pone frente a relatos de vida francamente sorprendentes y que te hacen reflexionar acerca del afrontamiento del ser humano ante la adversidad. En este caso voy a hablar de una mujer pionera, española y médico que dedicó gran parte de su vida profesional a la Ginecología Oncológica.

Esta mujer se llamaba Antonia Castillo Gómez y nació en Ceuta un 27 de Noviembre de 1907. Era una brillante estudiante y en 1923 cursó sus estudios de Medicina en Madrid, acabando la carrera con tan sólo 20 años de edad. Por aquel entonces se estableció que los ayuntamientos de las ciudades dotasen plazas de tocólogo municipal, una de las cuales se estableció en su ciudad natal. Tras la realización de unas pruebas y con cuatro oponentes más, Antonia obtuvo su plaza e inició su carrera profesional. Fue la primera mujer de la Historia colegiada en esa ciudad y obtuvo un permiso para ampliar estudios en Alemania, concretamente en Berlín. Corrían los tiempos de la recién proclamada Segunda República Española.


La Dra Castillo era así médico de la Beneficiencia Municipal y atendía a mujeres sin recursos en la consulta. También tenía tiempo para dar alguna conferencia educativa como la que ofreció en la Casa del Pueblo titulada "Sobre el seguro de Maternidad". Contrajo matrimonio en 1936 con Luis Abad Carretero un filósofo afín a la Izquierda Republicana y catedrático del Instituto Hispano-Marroquí en Ceuta. Ante el estallido de la Guerra Civil española tuvo éste que refugiarse en Tánger, mientras Antonia Castillo decidió continuar en su puesto de trabajo. 

El desarrollo de los acontecimientos históricos de la época y el único "delito" de estar casada con un republicano desencadenan que se le abra un expediente disciplinario en Diciembre de 1938, acusada injustificadamente entre otras cosas de "negligencia". Tales acusaciones de falta de atención a sus pacientes eran poco sólidos, dada la excelente formación clínica y su más que probada dedicación a los enfermos. También se le imputó de dar mítines en la Casa del Pueblo, cuando lo que allí hacía era sencillamente Educación para la Salud. Finalmente en Febrero de 1939 fue destituida de su cargo por ser desafecta al Movimiento Nacional. 

Esta situación le obligó a marcharse de Ceuta. Pasó unos meses en Madrid y en 1940 decide fijar su residencia en Burgos, siendo aún a día de hoy un misterio conocer los motivos que le condujeron a esta ciudad. Según cuenta el Médico e Historiador José Manuel López Gómez sustenta la hipótesis de que posiblemente tendría algún compañero de Facultad en Burgos que le animaría a abrir una consulta privada junto a su hermana África que era enfermera, aunque reconoce que hay muchas incógnitas sobre su estancia burgalesa. Fue la primera mujer que fue miembro en el Colegio de Médicos de Burgos, al igual que lo fue en Ceuta. Se anunció todos los días hasta 1945 en la guía facultativa del Diario de Burgos 
"Antonia Castillo. Médico especialista en partos y enfermedades de la mujer. Tratamiento moderno de la esterilidad. Curas de adelgazamiento y engorde. Consulta de 11 a 2 y de 3 a 5. Hotel María Isabel"


El refugio en Burgos le sirvió para madurar la posibilidad de exiliarse, reencontrarse con su marido y ejercer su profesión en libertad y sin miedo a las represalias de índole político. En 1945 se traslada a México y pocos años después viajó hasta Nueva York siendo pionera en el estudio del cáncer ginecológico. En 1953 se reencuentra en la capital azteca con su marido dieciocho años después y planifican, por fin, su vida juntos. Ambos adquieren un importante éxito personal y profesional, pero añoran su país.

En 1966 regresaron a España y fijaron residencia en Gádor, Almería. La alegría duró poco y en 1970 Antonia Castillo fue diagnosticada de un cáncer estableciéndose en Madrid para recibir tratamiento. Falleció en Febrero de 1971. Fue enterrada en Gádor donde regresó su marido, falleciendo éste en Noviembre de ese mismo año en dicha localidad.