lunes, 8 de agosto de 2016

Fisioterapia oncológica


Según la Confederación Mundial para la Fisioterapia, la Fisioterapia tiene como objetivo facilitar el desarrollo, mantenimiento y recuperación de la máxima funcionalidad y movilidad del individuo o grupo de persnas a través de su vida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la fisioterapia como la ciencia del tratamiento a través de medios físicos como el ejercicio con fines terapéuticos, la masoterapia y la electroterapia

Pero ¿qué es la Fisioterapia Oncológica?

La fisioterapia oncológica es una especialidad que tiene como objetivo preservar, mantener, desarrollar y restaurar sistemas cinético-funcionales, así como prevenir, mejorar y tratar las secuelas derivadas el proceso oncológico. Forma parte del equipo multi e interdisciplinar de atención al paciente con cáncer junto a los oncólogos médicos, cirujanos, radiooncólogos, enfermeras, técnicos, trabajadores sociales, psicooncólogos, nutricionistas, etc.  

Su campo de actuación abarca tratamientos individuales y/o colectivos con fisioterapeutas especializados que imparten además talleres de autocuidado, así como realizan tareas de Educación y Promoción para la Salud.


¿A quién va dirigida?
La fisioterapia oncológica va dirigida a cualquier paciente que desarrolle síntomas relacionados con las secuelas del proceso oncológico secundarias a la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia, los tratamientos diana o la hormonoterapia. Pueden beneficiarse niños y adultos con cualquier tipo de cáncer.

¿Qué tipo de secuelas puede mejorar la fisioterapia oncológica?
Cada paciente es un mundo, por lo que generalizar es un error. Sin embargo, es cierto que hay secuelas más frecuentes que otras y de ahí que el fisioterapeuta oncológico tenga la necesidad de desarrollar programas de tratamiento específicos e individualizados, orientándolos en la prevención de las secuelas más frecuentes y comunes.

Entre estas secuelas se encuentran:
  • Fatiga
  • Déficit de movilidad y/o equilibrio con déficit funcional
  • Espasticidad
  • Dolor agudo o crónico
  • Alteraciones del sueño
  • Disfunciones vésico-esfinterianas (alteraciones del sistema urinario)
  • Alteraciones cardiorrespiratorias
  • Neuropatías y/o afectación neurológica del Sistema Nervioso Central
  • Linfedema y edema
Habitualmente las secuelas se encuentran interrelacionadas unas con otras de forma que al tratar aquella que resulta más evidente, no siempre se obtienen resultados y quizás sea la otra secuela (en la que no se ha pensado inicialmente) la que verdaderamente esté causando el problema.


¿Qué técnicas de fisioterapia se utilizan?

El ejercicio terapéutico resulta un arma indispensable para el tratamiento del dolor y la fatiga, aunque resulte paradójico. También se emplean técnicas para el tratamiento del suelo pélvico con ejercicios y tratamiento intracavitario, técnicas de fisioterapia respiratoria, drenaje linfático manual, técnicas de fisioterapia neurológica, masoterapia específica para enfermos oncológicos, digitopresión, neurodinámica y técnicas miofasciales.

Selección del tratamiento se realizan siempre según el equipo inter y multi disciplinar, teniendo en cuenta los tratamientos oncológicos aplicados, cuyos efectos deben ser conocidos por el fisioterapeuta especializado, para poder realizar un tratamiento de calidad y tener en cuenta las contraindicaciones que pudieran existir.

Estos son algunos ejemplos de Programas de Tratamiento de Fisioterapia:

Tratamiento de la fatiga:
Programa individualizado donde el paciente realiza ejercicio terapéutico pasado el ejercicio aeróbico resistido durante 60 minutos. Se podrán hacer entre tres y cuatro sesiones semanales.

Tratamiento para el déficit motor y del equilibrio:
A través del ejercicio terapéutico orientado a la mejora de la movilidad. Se realizan movimientos no resisidos que se implementarán posteriormente con ejercicios de fuerza. Se recomienda realizar todos los días.

Tratamiento del dolor:
Se realiza un tratamiento individualizado contenidos de fisioterapia óptimas para el tratamiento del dolor. Posteriormente se recomienda realizar clases grupales consistentes en:
  • 1ª Sesión: Ejercicios de estiramiento + movilización articular. Sesión de 30 minutos
  • 2ª Sesión: Ejercicios de estiramiento + ejercicios de fortalecimiento. Sesión de 30 minutos.
  • 3ª Sesión: Ejercicios funcionales. Actividades de la vida diaria. Sesión de 40 minutos
  • 4ª Sesión: Ejercicios de autocuidado. Sesión de 30 minutos
  • 5ª Sesión: ejercicios necesidades especiales. Sesión de 30 minutos
Programa de mantenimiento:
  • Tres veces por semana: ejercicios aeróbicos + ejercicios asistidos. Sesiones de 40 minutos
  • Aeróbicos al 50% de la frecuencia cardiaca
Tratamiento de las disfunciones vésico-esfinterianas:
Se realizan sesiones cuales haciendo eso de las técnicas de fisioterapia el suelo pélvico necesarias. Son muy importantes estos ejercicios para restablecer el estado óptimo de la musculatura del suelo pélvico.

Tratamiento del linfedema:
Además de las técnicas propias de la fisioterapia, como la terapia descongestiva compleja, consistente en drenaje linfático manual y medidas de compresión, se realizan programas ejercicios aeróbicos, que incluye resistencia y tonificación con peso progresivo.

Tratamiento en oncología pediátrica:
Los tratamientos van enfocados principalmente, a través de técnicas específicas y lúdicas, a recuperar el déficit motor ocasionado por los tratamientos, así como el dolor y la fatiga.

En resumen la Fisioterapia Oncológica es un recurso a disposición del paciente para mejorar o restablecer su calidad de vida, a través de tratamientos propios que la fisioterapia como profesión sanitaria ofrece. 


Agradecer a la fisioterapeuta oncológica Raquel Pérez García su inestimable información facilitada en un taller que tuvo lugar el pasado día 21 de Julio en Miranda de Ebro organizado por GIAFyS.